18 de febrero de 2016

Allanaron una casa en la ciudad por “la gran estafa” de las piletas En las últimas horas se dio a conocer un increíble fraude con piscinas de fibra de vidrio, las cuales se ofrecían online. La vivienda en cuestión pertenece a la familia de uno de los acusados.

Una casa ubicada dentro de los límites de la ciudad resultó allanada por fuerzas de seguridad en el marco de una causa abierta a partir de una increíble estructura fraudulenta que habría sido montada por dos jóvenes, quienes ofrecían venta de piletas de fibra de vidrio en distintos sitios de comercio online.

Lo más llamativo de la estafa tiene que ver con el hecho de que los acusados habrían llegado a robar una piscina con un camión y que hasta habrían ocupado las oficinas de una empresa en Funes para atender “clientes”.

Fue justamente el propietario de esa firma radicada en la vecina localidad quien presentó la denuncia, después de que distintas personas le fueran a reclamar por piscinas que él nunca había vendido.

Según informó el periodista Hernán Funes (Radio 2), la pileta habría sido sustraída de ese mismo local y los apuntados son un hombre de 23 años y una mujer de 21. Usaban los nombres falsos de Celeste Maidana y Santiago Fontanet, y a ambos se les sospecha intervención en al menos dos casos de fraude, en los que personas entregaron dinero y nunca recibieron el producto adquirido.

Tras ser advertida, la Justicia rosarina detectó que las estafas comenzaban en dos sitios de internet: Alamaula y OLX. Claro que ambos portales no son sindicados como responsables del hecho, sino que fueron usados como intermediarios involuntarios entre los estafadores y sus víctimas.

La operatoria delictiva, según arrojan los primeros pasos de la investigación, se iniciaba al ofertar piletas en los sitios mencionados a un precio apenas más bajo que el de marcado, es decir atractivo pero sin despertar sospechas.

Tras un primer contacto, los estafadores recibían a sus “clientes” en la empresa damnificada. Allí mostraban las piletas, siempre en horarios en que el establecimiento se encontraba cerrado. Luego completaban la operación y pedían adelantos de dinero en efectivo o la totalidad del monto, suma que llegaba a ascender 30 y 40 mil pesos.

La maniobra fue desbaratada desde la Unidad de Investigación y Juicio del Ministerio Público de la Acusación, con actuaciones del fiscal Fernando Rodrigo. De acuerdo a lo publicado en el portal Rosario3, el funcionario imputará este jueves en Tribunales por hechos de defraudación y estafa a la joven de 21 años, quien es estudiante de la Universidad Católica Argentina (UCA) y era empleada de una firma inmobiliaria de Funes, de la que fue despedida cuando quedó involucrada en el hecho.

El muchacho también sería imputado en los próximos días. En su caso, fuerzas de seguridad ya le allanaron una vivienda familiar localizada en Roldán. Como en el marco del operativo no abrió la puerta voluntariamente, la División Judiciales de la Policía, que estuvo a cargo de las tareas de campo, tuvo que ingresar rompiendo la abertura. Su padre es transportista, por lo que los pesquisas sospechan que se usó alguna unidad para hurtar la pileta.

La carga probatoria se basa en escuchas telefónicas, celulares secuestrados, informes aportados por Alamaula desde California, Estados Unidos, y rastreos de IP. Dicha colaboración permitió detectar las direcciones de correo real de los dos acusados. Para las pericias informáticas, los investigadores remarcan que utilizaron un software de avanzada recientemente aportado por los ministerios de Seguridad y Justicia de la provincia.

Se siguen recibiendo denuncias

La Fiscalía conoce que hay más damnificados que no realizaron la denuncia. Aquellas personas que hayan sido víctimas de una estafa similar, aunque el hecho no se haya consumado, pueden realizar una presentación judicial en Montevideo 1968 (Rosario) ante Fernando Rodrigo, fiscal de la Unidad de Investigación y Juicio. Asimismo, pueden contactarse al teléfono 472 1898 interno 143 o al correo electrónico jkindsvater@mpa.santafe.gov.ar.