25 de Noviembre de 2016

El jardín medicinal: plantas fáciles de cultivar y con propiedades curativas Te contamos cuatro opciones de plantas que curan y no dan mucho trabajo en su cultivo. Y que por sus propiedades siempre vale la pena tener en nuestro jardín.

Por Mainumbí Jardín

¿Querés tener un genial jardín con propiedades medicinales y siempre a mano? Podés comenzar con estas cuatro opciones, que no fallan y le ofrecerán a tu salud y la de tu familia maravillosas cualidades. Todas plantas medicinales que se pueden cultivar fácilmente para tener un jardín repleto de beneficios.

Albahaca

Esta verde y aromática planta es una excelente opción para plantar en el hogar. También podés partir de una planta con raíces que hayas comprado en el supermercado o en la verdulería y dejarla crecer bastante. Tené en cuenta que el frío no le gusta demasiado. Con un poco de sol y agua, tendrás una albahaca hermosa, que además de servirte para hacer una ensalada caprese o un pesto, te vendrá de maravillas por su acción digestiva, por su potencial para detener la caída del cabello y mucho más.

Aloe vera

Una planta que no puede faltar, que soporta cualquier tipo de clima y que podés comenzar a tener en casa en una maceta, a tierra abierta y partiendo de un hijo que te pasó tu vecina. Necesitarás un poco de tierra fértil y recién empezar a regarla (no mucho, no olvides que es de la familia de las cactáceas) una vez que haya echado sus raíces. Te servirá para toda clase de problemas de la piel y también como depurativo.

Ajo

Sin ningún lugar a dudas, una de las plantas medicinales que más propiedades tiene en su haber. Lo bueno es que no necesitás de nada fuera de la común para tener un poco de ajo en tu casa, ya que podés hacerlo incluso desde una maceta y partiendo de una cabeza de ajo comprada en el supermercado. ¿Para qué sirve tener ajo? Para limpiar la sangre y combatir la caída de cabello, para bajar la presión sanguínea y para matar infecciones, entre muchas otras propiedades.

Orégano

No sólo es una especia que irá de maravillas en una salsa, un guiso o unas papas al horno, sino que también es una planta muy aromática, fácil de cultivar y que te ofrecerá geniales propiedades medicinales. Lo ideal es comprar una planta pequeña en un vivero (y hasta en alguna verdulería), dejarla crecer y luego llevarla a una maceta o tierra abierta para que crezca. No necesita mucha agua, pero sí de buena cantidad de luz solar. Podrás usarla para infusiones digestivas, para combatir hongos y también contra el acné.