9 de marzo de 2015

Entregaron las primeras diez casas del programa municipal de vivienda Las unidades habían sido sorteadas a fines del año pasado. El acto de adjudicación fue comandado por Alejandro Ramos y Pedretti, que envió un mensaje a "algunos desubicados".

Foto: Leticia Martiñena

En el marco de un acto llevado a cabo el sábado en barrio Villa Flores, fueron entregadas a sus nuevos propietarios las primeras diez viviendas del plan municipal Un Techo Digno para Mi Ciudad, las cuales fueron sorteadas a fines del año pasado.

La ceremonia estuuvo comandada por el intendente José María Pedretti y el secretario de Transportes de la Nación, Alejandro Ramos, ya en camapaña de cara a las próximas elecciones provinciales que lo tienen como candidato a vicegobernador por el Frente Justicialista para la Victoria.

“Debo agradecer a Alejandro Ramos por habernos facilitado esta gestión para hacer las casas, pero también por los fondos para todas las cuadras de pavimento que estamos ejecutando, algunas de ellas en Villa Flores, barrio que nunca tuvo pavimento, por las cloacas, por la red de electricidad para el Parque Industrial y por tantas otras puertas que nos abrió en la Nación”, señaló en su discurso el titular del Ejecutivo local.

“Algunos desubicados”

“Algunos desubicados dijeron, maliciosamente, cuando lanzamos el plan municipal de vivienda Un Techo Digno para Mi Ciudad, que no lo íbamos a hacer y que si lo hacíamos era para traer gente de otros lugares. Hoy con los hechos demostramos que estaban mintiendo, que las casas están listas y que seguimos trabajando”, expresó también el intendente Pedretti.

El jefe comunal se había manifestado en la misma línea días atrás, en el marco de su discurso de apertura de las sesiones ordinarias del Concejo. En aquella oportunidad dijo: “Había gente que decía que les íbamos a dar las viviendas a gente de la Villa 31 y hasta algunos aseguraron que ya estaban adjudicadas de antemano. Por suerte quedó demostrada la transparencia: no hubo una sola queja en relación al sorteo. Y nadie puede decir que los ganadores no eran de la ciudad, porque cada vez que salía un número y la persona subía al escenario todos podían ver que era alguien conocido y recibía los aplausos del público”.