31 de agosto de 2015

Los desafíos que implica para Coprol el crecimiento de la ciudad El Roldanense te sigue acercando en su portal web las informaciones publicadas en su última edición impresa, un especial temático que busca entender el impacto de la construcción a nivel local.

El boom de construcción de obras particulares que vive Roldán desde hace ya varios años genera crecimiento en los más diversos planos, desde lo poblacional hasta lo comercial. En esa lista, también hay que apuntar una demanda de estructura de aprovisionamiento de servicios que también se ve aumentada. En ese punto, asoma interesante observar lo que el fenómeno del ladrillo implicó para Coprol, que viene ampliando su universo de atención a un ritmo del 20 por ciento anual con todos los desafíos que ello implica.

“El año 2013 lo cerramos con unos 6000 asociados y en 2014 ya teníamos 7300”, contó en diálogo con El Roldanense Javier Bruditti, presidente de la cooperativa, entidad encargada de brindar agua potable a la población local. Esa tendencia, aseguró además, se mantiene en niveles similares en lo que va de 2015. Y, como no podría ser de otra manera, casi la totalidad de nuevas conexiones tiene lugar en las nuevas urbanizaciones.

Hay que tener en cuenta que este momento de transformación no sólo implica atender y mantener cada vez más servicios, sino que también se amplía la extensión territorial de cobertura. En los últimos meses, por ejemplo, se sumó al barrio El Molino, ubicado sobre la autopista frente a Tierra de Sueños 3.

Bruditti admitió que “es difícil acompañar este proceso con la misma velocidad que tiene el crecimiento en la ciudad”. En tanto, indicó que a tal fin se redoblan esfuerzos a través de la incorporación de personal y la reestructuración de guardias, entre otras medidas.