8 de abril de 2015

Pedro De Iparraguirre: “No cambiamos jamás convicciones por votos” Desde que ingresó al Concejo en 2011, el referente radical le dio forma a una tercera posición en el recinto, tan crítica del oficialismo como del bloque del Frente Progresista. En estas elecciones busca renovar su banca.

Pedro De Iparraguirre, referente del Movimiento de Recuperación y Reafirmación Radical (M3R), es uno de los tres concejales que este año terminan su período. Desde que en 2011 ingresó al cuerpo legislativo, el abogado y docente conformó un monobloque que supo convertirse en una tercera posición por ubicarse tan distanciado del oficialismo como del opositor Frente Progresista, hoy con mayoría en el recinto.

Convencido de que existe “un camino que tiene que ver con otra forma de hacer política” en la ciudad, buscará acceder a un nuevo período legislativo en las elecciones. “Mientras tengamos grupo y mientras tengamos, aunque sean mínimos, apoyos electorales y candidatos, al espacio no lo vamos a resignar”, dice.

¿Qué evaluación hace del funcionamiento del Concejo en los últimos tres años, durante los cuales usted formó parte del cuerpo?

En los últimos tres años, y supongo que para atrás habrá sido parecido, el Concejo ha tenido un funcionamiento desvirtuado. Porque los dos grandes objetivos del Concejo como cuerpo son la legislación y el control. Pero en los dos primeros años que me tocó estar, el Concejo fue una oficina de certificaciones administrativas: el oficialismo tenía mayoría y los proyectos, casi como venían del Ejecutivo, se aprobaban. Y en el último año, en el que ha habido mayoría opositora, a nuestro criterio el bloque del Frente Progresista ha orientado su acción para dos cosas: intentar obstaculizar al Departamento Ejecutivo y para presentar proyectos que a lo mejor tienen un alto impacto electoral, pero cero rendimiento legislativo. Esto, a través de dos herramientas: el marketing y la mentira. Quiero aclarar que el Ejecutivo también utiliza esas herramientas, lo que ocurre es que ahora las usa en menor medida, al menos en el recinto, porque no tiene mayoría.

Suele usted ser muy crítico al emparentar los métodos y procederes del oficialismo y el bloque del Frente Progresista en el recinto.

Ambos grupos dan una versión relativa o parcial de lo que ocurre en el Concejo. Dicen la verdad respecto a las malas acciones que involucran al otro grupo, en tanto esconden las propias contradicciones.

¿Qué lo motiva entonces a buscar otro período, siendo que la composición del cuerpo probablemente no varíe sustancialmente?

La motivación no pasa por el cargo, que por supuesto para uno es una satisfacción obtenerlo. La motivación pasa por mantener un espacio y tratar de marcarle a la ciudadanía, aunque tengamos pocos apoyos electorales, que hay un camino diferente, muy distinto al que marcan todos los otros grupos o por lo menos los que tienen representación institucional. Es un camino que tiene que ver con otra forma de hacer política.

¿Y con qué expectativas encaran estos nuevos comicios?

Por supuesto que quisiéramos ganar todas las elecciones, y siempre ha sido al revés. Pero no obstante, si bien queremos ganar, principalmente queremos mantener las convicciones. Y no cambiamos jamás convicciones por votos.

¿Si tuviera que destacar proyectos presentados por su espacio en lo que va de su mandato?

Hemos tratado de abarcar todos los temas del espectro municipal, porque tenemos un plan de gobierno. Son proyectos que, con equivocaciones seguramente, tratan de mantener una coherencia. Hemos presentado proyectos sobre la Tasa de Servicios Públicos, sobre desarrollos urbanos, pobreza estructural, sobre infraestructura, sobre control del gasto. También sobre cómo debe efectuarse la venta de bienes raíces del Municipio; lamentablemente ese proyecto tuvo un veto que los otros cinco integrantes del Concejo dejaron que se imponga.

Mencionó el tema de la Tasa de Servicios Públicos, uno de los más discutidos el año pasado. El proyecto de suspensión de las subas automáticas también fue vetado y hubo polémica. ¿Qué lectura hace de aquel episodio?

Para que ese veto no se impusiera el Frente Progresista podría haber emitido un decreto para rechazar su tratamiento, porque la Ley Orgánica de Municipalidades y Comunas permite rechazar el tratamiento de un veto cuando se trata de facultades privativas del cuerpo, como es la potestad tributaria.

¿Qué proyectos debe tratar el Concejo en el futuro cercano?

Primero, el Reglamento Interno, que parecería algo que no soluciona nada pero que hace al mal funcionamiento del Concejo porque está totalmente desvirtuado. Nosotros hemos presentado proyectos parciales, pero hace falta un proyecto general y fomentado sobre la interpretación del Reglamento para que después no surjan disputas de acuerdo a intereses. En segundo lugar, el tema de la Tasa de Servicios Públicos: hay que recuperar la facultad del Concejo para fijar el valor de la Tasa y el valor del aumento, o incluso de su disminución. También está el tema de los bienes raíces del Municipio. En 2013 el Municipio fue una inmobiliaria; fue vergonzoso, porque la venta de terrenos se cumplimentaba sin los procedimientos correspondientes. Y ni que hablar del regalo de terrenos. No es que esté en contra de que se regalen terrenos, pero no es posible que, a través de una ordenanza votada por los otros cinco miembros del Concejo de ese momento, se haya instituido que el señor intendente regalae él directamente los lotes, indudablemente cumpliendo promesas electorales.

Usted es muy crítico del armado del Frente Progresista; una vez más le toca la incómoda situación de participar de una interna dentro de ese espacio.

Hoy ya casi no es incómodo porque el sistema de partidos se desvaneció. Fuera de eso, nosotros siempre tratamos de mantener la organicidad. Por eso estamos dentro del Frente Progresista: porque el Partido Radical lo está.

Y se encuadran dentro del espacio que encabeza Mario Barletta como candidato a gobernador.

Al inscribir la lista pedimos oficializar con un candidato que sea radical, por lo tanto lo hicimos con el ingeniero Barletta. Tanto él como Lifschitz apoyaron anteriormente a otros espacios y no al nuestro. No obstante eso, preferimos al ingeniero Barletta que fue presidente del partido. Y por supuesto que con el ingeniero Lifschitz no queríamos oficializar ni por casualidad.

¿El Movimiento de Recuperación y Reafirmación Radical piensa ya en el 2017?

Desde nuestro pequeño grupo volvemos a llamar para 2017 a explorar la posibilidad de una alianza para la verdadera elección, que será en ese año. Estas elecciones no tienen mayor importancia más allá de para quien obtenga un cargo y para ver si algún grupo mayoritario puede direccionar la situación de manera tal de transformar al Concejo en un comité.

¿A quién o quiénes dirigen ese llamado a una alianza?

A todos, pero por supuesto que con algunas personas y algunos grupos no tenemos nada que ver, porque para conformar una alianza como nosotros la concebimos tiene que ser con un método transparente de constitución. Las alianzas se deben hacer a partir de una identidad y de acuerdos programáticos. Con estructuras que financian candidatos porque han perdido el favor municipal y que pretenden recuperarlo cambiando la figurita, no sirve. Le sirve a ellos, a muy pocos, o a los que tienen prometido un acomodo. Pero no a la comunidad.