24 de septiembre de 2015

Proponen mayores controles para los carritos de comida Ingresó al Concejo un proyecto con estrictas normas de seguridad e higiene, así como la prohibición de vender bebidas alcohólicas. El detalle de las exigencias.

Con el propósito de establecer una normativa “que regule su funcionamiento en materia de higiene y seguridad” al tiempo que asegure que “las mercaderías que vendan se encuentren en buenas condiciones de conservación”, en la sesión ordinaria del pasado martes ingresó al Concejo un proyecto que propone estrictas normas de control para la actividad de los carritos de comida conocidos como “carribares”.

La iniciativa, impulsada desde el bloque del Frente Para la Victoria (FPV) integrado por los ediles Sandra Jacuzzi y Diego Pilón, vendría a reemplazar a la ordenanza 617/09, que actualmente opera sobre la misma cuestión pero de modo más bien general y sin tantas especificaciones como las que ahora buscan ser incluidas.

En detalle, el proyecto de normativa presentado estipula “características estructurales y sanitarias” para los carribares que pretendan funcionar dentro de los límites de la ciudad. Entre ellas se enumeran, por ejemplo, el revestimiento interior de acero inoxidable, contar con un tanque de almacenamiento de agua potable y una heladera o freezer, estar equipado con un matafuego y colocar la garrafa de gas fuera del vehículo.

Además, la propuesta establece la obligatoriedad de “proveer al consumidor de utensilios, vajillas y dispositivos descartables de único uso”. Y también fija que “para la venta de helados deberá contarse con un generador y/o conservador de frío con capacidad adecuada a su operatoria”.

Por el lado de las prohibiciones, debe mencionarse que –en caso prospere el proyecto– los carritos de comida no estarán autorizados para comercializar bebidas alcohólicas. Tampoco podrán expender vasos de vidrio o ubicar “más de cuatro mesas con sus respectivas sillas en el espacio demarcado por la autoridad de aplicación, quedando a criterio exclusivo del Municipio la permisibilidad o no de la colocación de las mismas”.

La iniciativa también establece que “todo beneficiario y/o titular del permiso habilitante deberá inscribirse en el DREI, abonar el tributo que corresponda por ocupación de espacio público y deberá cumplir con todos los demás requisitos que se le exigen a los comercios fijos habilitados del rubro gastronómico” y que “ninguna persona podrá ser titular de más de un permiso de uso”. Además, deja “estrictamente prohibido al permisionario del carribar la ocupación de lugares distintos al expresamente asignado”.