6 de octubre de 2017

Su hijo discapacitado se cayó del interurbano y reclama unidades adaptadas Impotencia y dolor de una familia roldanense que viene pidiendo colectivos inclusivos desde hace siete años.

Daniel Hegi padece una discapacidad que no le permite moverse con normalidad. Por ello, cuando el joven tenía 15 años su familia comenzó a reclamar ante empresa y autoridades para que se sumen unidades adaptadas al trasnporte interurbano de pasajeros. Siete años más tarde, ese reclamo nunca fue escuchado y el pasado martes el muchacho terminó hospitalizado tras caer de un colectivo cuando intentaba subir.

“Hoy otra vez me invade la impotencia, Daniel mi hijo se cayó del colectivo en que viajaba. En resumen terminamos con él internado por el golpe suerte que fue sólo un susto. Ahora yo digo a las autoridades del Municipio, a los concejales, los que están, los que se fueron: ¿Tan difícil es pedir que lleguen las unidades de transportes adaptadas?”, se preguntó Juan Hegi –padre del joven– en su perfil de Facebook.

El texto publicado, que recibió el apoyo de toda la comunidad, incluso de ciudadanos que padecen la misma situación, completa: “Hace desde que Daniel tenía 15 años que venimos reclamando esto. ¿Si llegan al arco que divide Funes con Roldan no se por que no llegan hasta la ciudad?”.

En diálogo con El Roldanense, Juan contó que en ese peregrinar de siete años pasaron por muchísimas oficinas de funcionarios y de empresarios de transporte, y siempre se llevaban la respuesta positiva, sin embargo, los hechos nunca se concretaron.

“Mi intención es que se encuentre una solución para todos, no sólo para mi hijo. Esto es inclusión, que todos puedan tener una vida independiente”, apuntó.

Esa “vida independiente” se hizo muy cuesta arriba para Daniel, quien debió dejar de cursar Abogacía en Rosario por no poder contar con los medios para trasladarse y tras “caerse tres veces” del transporte público, comentó su papá.

“Daniel se recibió de Analista de Sistemas en Roldán y ahora estaba haciendo cursos de Psicología en Rosario, por eso había empezado a viajar”, agregó. De hecho hacia allí se dirigía el martes cuando al intentar subirse a una unidad, no logró sostenerse y cayó golpeando su cuerpo con el andado con el cual se maneja.

“Por suerte sólo fueron golpes, pero podría haber sido más grave”, advirtió su padre Juan.