9 de diciembre de 2015

La Casona se suma a la lista de barrios con vecinal reconocida Habitantes oficializaron su unión para elevar el rango de sus reclamos. Carlos Gardel, la calle que no existe, una de las principales preocupaciones.

Foto: Cristian Moriñigo

Los habitantes de La Casona decidieron tomar el camino que ya desandaron diversos barrios de la ciudad para darle mayor fortaleza a sus reclamos: confluyeron en una asociación vecinal que ya fue reconocida por el Concejo en su sesión extraordinaria del jueves pasado.

En diálogo con El Roldanense, integrantes de la flamante entidad explicaron que la principal motivación que los llevó a organizarse tiene que ver con la posibilidad de contar con una personería jurídica que los dote con mayor vigor en a la hora de plantear problemáticas ante diversos organismos, empezando por la Municipalidad.

En la lista de preocupaciones que serán trabajadas desde la nueva vecinal se enumeran el estado de las calles, inconvenientes con la presión de agua potable y mantenimiento del alumbrado público.

Pero, sin dudas, el tema que más consternación y urgencia genera es el de Carlos Gardel, la calle que no existe. Se trata de una arteria que figura en los planos del barrio pero que nunca fue ejecutada, generando serios inconvenientes entre los vecinos.

En torno a dicha situación, en los últimos días se presentó un nuevo reclamo ante el Concejo con la demanda de una solución. En línea con una idea que desde hace tiempo surgió desde la Municipalidad, se solicitó que se avance con el corrimiento de un canal que se ubica donde debería extenderse la calzada en cuestión.

Nomenclatura

En rigor, la vecinal lleva hasta el momento el nombre Villa Aída / Villa Celina, dado que así se conocen oficialmente los barrios comprendidos dentro del loteo La Casona, desarrollado al oeste de la A012 y al sur de Larrea.

Integrantes de la organización adelantaron que analizan la posibilidad de cambiar dicha denominación. Una de las alternativas que manejan es la de pasar a llamarse Vecinal Carlos Gardel, con el objetivo de intensificar el foco sobre el mencionado drama de la calle que no existe.