11 de marzo de 2016

Daniel Escalante: “Al Concejo le toca un desafío como nunca antes” De cara a un año parlamentario que estará signado por la paridad entre bloques, el edil opositor anhela un cuerpo legislativo “expeditivo” y “que le solucione problemas a los vecinos”.

Foto: Facebook Concejales Frente Progresista

Atravesada la instancia preparatoria y definidas las autoridades del cuerpo, el Concejo se prepara para iniciar un nuevo período legislativo que estará signado por un equilibrio entre bloques, con tres bancas por el lado del oficialismo y otro tanto en la vereda opositora. En ese marco, el edil Daniel Escalante (Frente Progresista) sostiene que al órgano parlamentario local “le toca un desafío como nunca antes”.

En esa línea y en diálogo con El Roldanense, el referente radical manifestó la necesidad de que con el correr de las sesiones los integrantes del recinto puedan alcanzar “la mayor cantidad posible de consensos” para trabajar en una línea “que le solucione problemas a los vecinos”.

¿Qué balance hace de las sesiones preparatorias?

La verdad es que las sesiones preparatorias llevaron demasiado tiempo, aunque de nuestro lado siempre pusimos la mejor voluntad. Nos encontramos con dilaciones por parte del bloque del Frente Para la Victoria (FPV), que no estaba dispuesto a usar mecanismos legales y reglamentarios, como lo es el recurso del sorteo, para definir la mesa directiva, incluso llegando a dejar sesiones sin quórum. Pero ahora está resuelto y tenemos que ponernos a trabajar en un Concejo que le solucione problemas a la gente, como los servicios públicos, el estado de las calles, la cuestión hídrica y las obras inconclusas que tiene la ciudad.

¿Qué era lo que no cerraba de la propuesta de mesa directiva que presentó el oficialismo allá por diciembre?

Había cuestiones relacionadas a la integración de las comisiones. Pero también estaba el hecho de que ofrecían la presidencia a Jorgelina Alfonso (Frente Progresista) con facultades recortadas: querían que cuando el intendente tomara licencia de hasta treinta días hábiles, o sea de hasta casi dos meses, ella también tuviera que hacerlo para que el vicepresidente, en este caso el concejal Pilón (FPV), asumiera el Ejecutivo.

Desde el oficialismo hicieron público desde un primer momento que esa condición era negociable…

Pero la verdad es que eso fue puesto oficialmente sobre la mesa recién en la sesión del 25 de febrero. Y finalmente fue ese punto lo que destrabó la situación y nos permitió llegar a un acuerdo. También fue importante que Jorgelina accediera a seguir en la presidencia porque su idea, en principio, era ya no ocupar ese lugar.

Superada esta etapa, ¿qué esperan para el año legislativo que comienza?

Al Concejo le toca un desafío como nunca antes. Yo espero que sea un Concejo expeditivo, que no sea lento y que alcance la mayor cantidad posible de consensos para brindar las soluciones que la gente demanda. Sin dudas se va a necesitar buena voluntad por parte de los dos bloques.

Lo cierto es que las sesiones preparatorias no parecen sentar un precedente auspicioso en ese sentido; costó que los bloques llegaran a un acuerdo…

Durante las sesiones preparatorias nosotros vimos una actitud dilatoria por parte del bloque del Frente Para la Victoria. Ojalá que todo lo que pasó durante estos meses no se vea reflejado a lo largo del año.