20 de marzo de 2018

Abuelo roldanense saltó a la fama tras recibirse de arquitecto a los 83 años Le faltaban cinco materias, las cursó durante tres años y el pasado jueves rindió la última. “Es una bendición del cielo”, sintetizó.

La foto que compartió su hijo en redes sociales y que fue el puntapié para que la historia trascendiera

Roberto Ciccioli tiene 83 años, vive en Roldán y hace cuatro días rindió la última materia en la Facultad de Arquitectura de la UNR, una deuda que le había quedado pendiente en sus años de juventud, cuando cursó la carrera y sólo le quedaron cinco materias para recibirse.

Después de ir y venir durante tres años hasta La Siberia, el último jueves se convirtió en flamante arquitecto. “Fue una satisfacción para mí y para la facultad que me ayudó mucho en estos años”, dijo en diálogo con Radio2.

Es que la historia de este roldanense que vive junto a su esposa en la zona de los barrios ubicados sobre la autopista –se lo suele ver de compras en TDS2– llegó el lunes a las pantallas, las radios e incluso los portales de Rosario y otras partes del país. No es para menos: su vitalidad y sus ganas de concretar sus sueños bien valen los minutos de fama que alcanzó.

Claro que esa fama ni cerca estuvo de ser el motor que lo impulsó estos años de facultad. “Hay algo que es importantísimo y es tener la fuerza para hacerlo. Uno después de jubilado se siente archivado y es muy importante tener un objetivo para ser feliz. Hoy puedo decir misión cumplida. Uno se siente útil y se siente bien”, indicó Roberto.

“Mi familia me acompañó pero la facultad fue muy importante. Es una bendición del cielo. Iba a la mañana y todos mis compañeros eran como nietos míos. No eran materias fáciles, duraban todo el año y muchas se hacen en equipo”, relató el flamante arquitecto.

“Una vez que te jubilás, los primeros tiempos es lindo pero después del tercer año tenés que encontrar la forma de vivir mejor, no sólo corporalmente sino mentalmente, y ahí es donde hay que decidirse. Y ahí yo me decidí a continuar el sueño que no había realizado en mis años de facultad y gracias a Dios lo hice”, se alegró por último.