La Ciudad

Con más de dos mil libros y diarios antiguos, toma forma la biblioteca de Rememorar Roldán

Estará ubicada en un salón de la iglesia alemana, podría utilizarse para otros eventos culturales a futuro y estará abierta a toda la población. Sus responsables recibieron una gran donación.

El grupo Rememorar surgió en 2016, a partir de la idea de ocho personas de preservar el patrimonio cultural de la ciudad. La pandemia los hizo crear un grupo de Facebook para mantener la conexión y, a partir de allí, mucha gente se sumó y brindó material. La última iniciativa de sus responsables es la inauguración de una gran biblioteca pública, que tendrá lugar en uno de los salones de la iglesia alemana de calle San Martín. Si bien aún no hay fechas de inauguración, el objetivo es que sea un espacio abierto a toda la comunidad.

De acuerdo a lo que contó Liliana Zanchi, una de las formadoras del grupo, en diálogo con El Roldanense, la idea principal fue de Trudy Wirsch, quien administra la iglesia y busca que el salón sea un espacio que albergue otros eventos culturales. “Tomamos la posta, pese a que nos demoramos por la pandemia”, describió. Uno de los principales alicientes fue la donación que recibieron de 2.000 libros, de parte de una biblioteca particular que tenía un egresado de Filosofía y Letras, con ediciones sobre historia, psicología y filosofía que sirven para estudiantes universitarios.

Si bien la recepción de tal cantidad de libros modificó la visión primaria que tenían sobre el espacio, hay mucho más detrás. “Tenemos autores nacionales, novelas, obras completas, obras de teatro, poesías, policiales. Hay un material estupendo”, amplió Zanchi. También, el lugar contará con hemeroteca, con revistas, fascículos y una gran colección encuadernada de diarios La Prensa y La Nación de las décadas del ‘40 y ‘50. “Nuestra idea es que las maestras se acerquen con los chicos de las escuelas para que aprendan a investigar, a ver distintas fuentes y puedan sacar información de diarios viejos”, agregó Liliana.

La intención de quienes hacen Rememorar es inaugurar la biblioteca cuanto antes, aunque todavía se encuentran realizando el inventario del material con el que cuentan. “Pese a que tenemos una computadora, estamos haciéndolo manualmente con todos los libros que ingresan. Así, no habrá sistema que se caiga y se lleve los datos”, profundizó. Aún hay más de mil unidades por anotar, y luego sí llegará el tiempo de pasarlo a un programa. “Somos personas grandes de edad. Trabajamos poco tiempo dado que todos tenemos nuestras familias y obligaciones”.

Producto de que actualmente cuentan con mayor cantidad de libros de la que disponían originalmente, debieron pagar nuevas estanterías y hacer cambios de infraestructura, a la vez que siguen recibiendo donaciones. El objetivo de abrir este espacio no es el único en el que está inmiscuido Rememorar, ya que en paralelo sus integrantes se encuentran abocados a la realización de un archivo con fotos auténticas, más allá de las exhibidas en cada muestra que hubo. “Tenemos un grupo que está fuera de la política y lo queremos mantener así. Lo que hacemos es para el pueblo”, dijo Liliana.

En vistas a la inauguración de la biblioteca en el futuro próximo y con el desafío de seguir recabando datos en torno a la historia de la ciudad, sus responsables continúan por el camino trazado. “El grupo es muy chiquito, si bien con el tiempo fueron ingresando personas nuevas. Muchos somos ex docentes, bibliotecarias, secretarías, y la mayoría trabajó en el Instituto Paul Harris”, explicó Zanchi. Y describió: “Funciona bien porque tenemos un objetivo común, preservar la memoria del pueblo”.