18 de mayo de 2018

La importación china obligó a una empresa a frenar proyecto productivo en la ciudad Levantó su galpón en Roldán pero la apertura del mercado la dejó fuera de competencia. Dueños hablan de "mercado interno roto".

La empresa rosarina Gaia Climatización compró hace algunos años un terreno en el Parque Industrial en Roldán con el objetivo de levantar una planta y empezar a producir en la ciudad bombas de calor, un producto innovador con el que pensaba hacerse fuerte en el mercado interno. Sin embargo, el proyecto quedó trunco: levantaron la nave con financiación propia y luego decidieron poner en stand by el resto del proyecto.

Los motivos son elocuentes: con la apertura de las importaciones, fabricar el producto dejó de ser negocio. De hecho, empezaron a entrar desde China a precios muy por debajo de lo que le costaba a Gaia fabricarlos en la ciudad.

“Me sale más caro prender la luz del galpón que el producto terminado que llega de China”, contó Rodrigo Gaia al portal de negocios punto biz. El ingreso del insumo a precios muy por debajo del costo de fabricación es sólo una de las razones que tuvieron en Gaia para meter el freno aun cuando la nave ya estaba lista.

“Con el cambio de gobierno, me frenaron un crédito. Después, hablando con proveedores y colegas me dijeron que iban a empezar a traer de China containers de este producto. A esto se suma que yo lo pensaba para el mercado interno, y ahí caí en una doble trampa mortal: aumento de costos y rotura del mercado interno por aumento de tasas en pesos”, explicó el industrial.

“Con la inercia que tenía llegué a terminar el galpón y lo dejé en stand by. Ahora guardo las herramientas esperando que salga la oportunidad de otro negocio. Pero es algo que veo difícil”, señaló a continuación.

Las bombas de calor que Gaia quería fabricar son un sistema de climatización de espacios que se usa en muchos países europeos y que en Argentina sólo una empresa las fabrica. Consumen tres veces menos electricidad que un artefacto análogo, y se pueden usar en zonas donde no llegue el gas natural.

“Fabricar un equipo de 6HP sale u$s 3000 y uno importado de China, envalado, puesto en Argentina, con flete incluido y ganancia del distribuidor, se vende a u$s 2600. Ni siquiera prendo la luz del galpón. Además no se puede exportar porque los costos que tenemos nos hacen poco competitivos contra países como China donde los fabricantes tienen la chapa subsidiada, la electricidad subsidiada, lo mismo que Brasil”, sumó Gaia.

Sin posibilidades de exportar y con un “mercado interno roto”, el empresario prefirió dejar de lado por el momento el proyecto productivo.