23 de enero de 2018

Recargar la SUBE en Roldán: un trámite engorroso y con pocas bocas abiertas Desde que se anunció el fin del pago con cambio justo a bordo del 33/9, se incrementó notablemente la venta. La opinión de comerciantes.

La secretaría de Transporte, dependiente del Ministerio de Infraestructura y Transporte de la provincia, estableció que a partir de febrero la tarjeta SUBE será el único medio de pago para todos los usuarios de las unidades de transporte interurbano en la zona que comprende a Roldán y esto disparó una problemática: los pocos lugares que hay en la ciudad para recargar la tarjeta y los límites que muchos comercios ponen al monto de recarga.

En ese sentido, desde el kiosco Harry –el único punto que recargaba SUBE en la ciudad hasta hace pocos días– manifestaron que desde que se conoció la noticia del fin del pago en efectivo a bordo de las unidades se incrementó alrededor de un 20 por ciento la cantidad de gente que se acerca al comercio para adquirir saldo.

Asimismo, la mayor demanda también se hace visible en relación a los plásticos: desde el Municipio ya repartieron gratuitamente más de 1200, los cuales llegan por tandas que se agotan en pocos días.

En diálogo con El Roldanense, el dueño de Harry fue muy crítico con el sistema de recarga: “Se tilda, no anda, el comerciante tiene que pagar previamente los viajes y deja muy poco margen. Yo lo tengo como un servicio al cliente, pero no deja prácticamente ganancia y trae muchos dolores de cabeza”, indicó.

El tope máximo que el sistema permite cargar a cada cliente es de 600 pesos y según el comerciante la mayoría opta por ponerle 100.

Las quejas no son exclusivas de Roldán. En los comercios del centro de Rosario que venden y recargan la tarjeta SUBE aseguran que el sistema de compra y recarga no está aceitado, porque hay más demanda que crédito para vender y en menos de un día ya no tienen saldo para los usuarios que necesitan viajar.

“Lo que estamos haciendo es limitar la cantidad de plata que recargamos por persona, porque si no en un par de cargas ya se te acabó el saldo”, coincidieron varios kiosqueros de la localidad vecina consultados por el diario La Capital.