Vialidad dice que no pidió demoler las obras en la colectora de Funes y que detectaron innumerables irregularidades
El organismo nacional aclaró que nunca ordenó demoler las obras y denunció graves irregularidades y riesgos de seguridad vial en los accesos intervenidos.
La Dirección Nacional de Vialidad salió este martes a aclarar su postura respecto a las intervenciones realizadas frente al emprendimiento Hotel Sol de Funes, ubicado sobre la Autopista Rosario–Córdoba, luego de la controversia generada en torno a supuestas órdenes de demolición de obras sobre la colectora.
A través de un comunicado oficial emitido desde Santa Fe, el organismo nacional sostuvo que “en ningún momento se dispuso la demolición de las obras ejecutadas sobre la colectora”, y explicó que durante las inspecciones realizadas se constató que los trabajos ya estaban terminados, incluyendo accesos y modificaciones sobre cunetas.
Según detallaron, lo que sí se solicitó fue “la regularización administrativa y técnica de aquellas intervenciones que puedan adecuarse a las condiciones de seguridad vial exigidas”.
En el escrito, Vialidad también alertó sobre la existencia de “conexiones ilegales directas entre la autopista y la colectora”, una situación que calificaron como “un grave riesgo para la vida de los usuarios”.
El organismo explicó que estas conexiones permiten maniobras de ingreso y egreso desde una vía de circulación rápida hacia la colectora “sin carriles de aceleración ni desaceleración, sin canalización adecuada, sin distancias de visibilidad seguras y sin señalización preventiva”.
“Este tipo de movimientos improvisados obliga a realizar maniobras bruscas e inesperadas, aumentando significativamente el riesgo de colisiones y siniestros viales de extrema gravedad”, advirtieron desde Vialidad.
Otro de los puntos observados durante las inspecciones fue la presencia de una columna de media tensión que interfiere con un portón de acceso al establecimiento. Desde el organismo remarcaron que se trata de “un gravísimo problema adicional de seguridad”, ya que obliga a los vehículos a realizar maniobras peligrosas en un espacio reducido.
Asimismo, las evaluaciones técnicas detectaron problemas hidráulicos vinculados al escurrimiento del agua de lluvia sobre la colectora intervenida. Según explicaron, las obras realizadas “sin el tratamiento técnico adecuado” provocaron que el agua atraviese transversalmente la calzada, deteriorando rápidamente las mejoras ejecutadas y generando condiciones peligrosas para la circulación.
Finalmente, la Dirección Nacional de Vialidad reiteró que sí se exigió “la corrección inmediata de las reformas ilegales y altamente peligrosas” detectadas en el lugar, remarcando que dichas intervenciones “atentan contra la seguridad de los usuarios y van en contra del lógico y adecuado funcionamiento de la infraestructura vial nacional”.