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Cómo reman la cuarentena los deportistas roldanenses de alto rendimiento

Regresaron desde sus clubes a la ciudad y todos se las rebuscan para continuar en actividad, aun en espacios reducidos.

Algunos juegan al fútbol en otras provincias, otros integran selecciones y están quienes compiten a nivel mundial en su disciplina. Para quienes cumplen todos los días de su vida una rutina deportiva intensa, detener todo de repente, mudarse a su ciudad y alejarse de las canchas y los entrenamientos exhaustivos, no es nada fácil.

Para ellos no se trata de “salir a caminar un rato” o “pasear por el parque para distraerse” sino que hacer ejercicio es su trabajo y perder el ritmo puede dejarlos afuera de competencia una vez que todo vuelva a la normalidad. Por eso, para los deportistas de alto rendimiento, llevar a cabo la cuarentena es duro y muchos debieron agudizar el ingenio para no perder el ritmo.

El Roldanense habló con ellos para que, en primera persona, cuentan como vienen remando este inusual momento en sus carreras deportivas.

Juan Manuel Torito Herrera integra la selección nacional de Quad Rugby y juega en Cilsa. “El primer mes entrené duro pensando que iba a terminar rápido, pero a medida que pasaron los días comencé a bajar las cargas de las practicas”.

“Estoy realizando entrenamientos monitoreados por video llamadas, por parte del seleccionado. Mi personal trainer desde Buenos Aires me manda todo el detalle, y en cuanto al alimento le hace un seguimiento una nutricionista de Santa Fe.

“El objetivo que nos pusimos es entrenar duro de acá a fin de año que está pronosticado jugar en Colombia, si bien no sabemos si se hará, lo ponemos como objetivo para cuidarnos y estar mentalizados”, dijo y destacó: “Realizo abdominales, elástico, levanto bidones de agua, entreno en el patio y de esa manera me voy manteniendo”.

Martina Dezotti integra el plantel de Boca Juniors. “Mi entrenamiento en esta época consiste en que por parte del club todas nos pasan un archivo donde se encuentran los ejercicios que debemos hacer desde la semana uno a la nueve, cada semana diferente. La idea es hacer lo que hacíamos en el club, pero adaptado a las casas y en espacios reducidos”.

“Por suerte pude regresar a mi casa de Roldán que tengo un poco de lugar para hacer ejercicios aprovechando sobre todo el patio”, señaló la jugadora de Boca, y agregó: “Dentro de los seis días de entrenamiento hay un día que es una pausa, pero en mi caso trato de hacer una pausa activa, haciendo un estiramiento”.

“En esta etapa tengo que destacar que mi hermano Franco me hace algunas rutinas dado que él trabaja para el Gimnasio CCUP y aprovechamos las pesas, barra olímpica, y me ayuda bastante haciendo ejercicios y en la planificación”, sumó.

“Se que tengo que ser paciente y no perder el hilo y ahora se muestra la responsabilidad en las comidas, descansar bien, es decir el entrenamiento invisible, que es aquel que esta por fuera del club”, concluyó.

Gastón Martiré es delantero de Fundación Amigos por el Deporte, el club mendocino que se encuentra peleando para ascender al Federal A. “Antes de la pandemia estaba jugando en Mendoza y entrenábamos todos los días hasta un día antes del partido. Las prácticas eran en doble turno dos veces a la semana. Cuando se suspendió todo el fútbol, como no sabíamos cuando iba a volver la actividad, volví a Roldán y nos mandaron una rutina diaria vía online”, contó.

“A partir de ahí todo el plantel entrenamos tres veces a la semana por zoom a la mañana. En mi caso entreno todas las mañanas dos horas por día, con las cosas que tengo, si bien no es lo mismo, al menos nos mantenemos como mejor se puede”.

“El profesor nos mandó una rutina distinta y tres veces a la semana nos escribe al chat privado, para saber cómo estamos. En tanto que el DT nos hace trabajos tácticos, mirar partidos viejos y analizar jugadas”, sumó y por último Martire, destacó: “Entreno de lunes a sábado y sólo tengo libre los domingo, tal cual como lo hacemos en el club”.

Tobias e Ignacio Giorgis son campeones a nivel mundial de esquí acuático. Si bien en esta época del año cuando en estas latitudes viene el frío se van a entrenar a otros países donde el clima lo permite, la cuarentena los obligó a quedarse en casa.

“Nosotros comenzamos desde antes del marzo dado que había vuelto de Australia. A partir de la cuarentena oficial, decidimos entrenar más la parte física, algo que veníamos haciendo dos veces por semana y pasamos a hacerlo cuatro. Todo es controlado por el preparador físico de Rosario, y del Ente Nacional de Alto Rendimiento Deportivo (Enard)”.

“Trabajamos todos los días y nos proponemos sacar algo bueno y la parte física es fundamental. Hace 20 días pudimos empezar a esquiar, de a poco, no todo el día, un rato a la tarde pero comenzar de forma paulatina”, sumó y agregó: “En mi caso pude mantener bastante el nivel y ahora bajamos el entrenamiento físico a dos días, la idea es que pase todo rápido y regresar a la actividad”.

«Desde que volvimos con mi hermano del último viaje de Australia, tuvimos que frenar con la actividad aproximandamente un mes y medio. Cuando comenzó la flexibilzación hace 20 días comenzamos a entrenar, dado que vivimos enfrente del lago, es como si fuera el patio de nuestra casa», señalo Ignacio por su parte y agregó: «Si bien cambió el clima, tratamos de entrenar con continuidad dado que estuvimos mucho tiempo parados».

Ayrton Marcos ocupa los primeros puestos del ranking nacional de tenis en su categoría y tuvo una activa participación en Alemania el año pasado. Desde que comenzó la cuarentena, “está entrenando desde el primer día, nunca dejó de hacerlo”, contó su papá.

¿Cómo lo hace alejado de una cancha de tenis? Sigue al pie de la letra las rutinas aeróbicas que le envían los profesores y lo hace seis días por semana en doble turno en el patio de su casa, donde también sale a correr.

Para la parte de “fuerza” su familia consiguió que le presenten un aparato de gimnasio y hace bíceps, piernas, y hombros adentro en un quincho donde montaron la máquina, a lo que le suma los abdominales. Además, improvisaron una bicicleta fija para poder pedalear.

En tanto, el juego en sí lo practica pegándole a una pared dos horas todos los días, también en doble turno. “Sigue con la misma nutrición y también el entrenador lo mira por video llamadas”, agregó su padre.

Gustavo Muke Benítez solía correr más de 13 kilómetros al aire libre todos los días de su vida. Las maratones y las carreras en pista son su disciplina y por lo tanto no poder salir a la calle fue un baldazo de agua fría.

“Yo acostumbro entrenar al aire libre kilómetros y kilómetros todos los días, al principio lo hacía en mi casa, pero después empecé a sentir que estar encerrado haciendo ejercicios no servía ni para mantenerme en estado por eso decidí relajarme y esperar a que esto pase”, contó el atleta que suele ocupar los primeros puestos en cuanta maratón haya por la zona.