Calor agobiante y humedad extrema: ¿cuándo llega el respiro?
Desde el Servicio de Alerta Temprana (SAT) recomendaron extremar precauciones ante el calor persistente, especialmente en los grupos de riesgo.
Un período de calor intenso comenzó a instalarse en el sur de Santa Fe y tendrá impacto directo en Roldán durante los próximos días. El Servicio Meteorológico Nacional renovó desde el domingo por la tarde el alerta amarilla por altas temperaturas y advirtió que las condiciones se mantendrán, al menos, hasta el miércoles 1° de abril.
El Servicio de Alerta Temprana (SAT) informó que la provincia de Santa Fe atraviesa actualmente un período de tiempo cálido, húmedo e inestable, condiciones que se mantendrán al menos hasta el miércoles.
Durante estos días, se esperan altas temperaturas combinadas con elevados niveles de humedad, lo que generará sensaciones térmicas muy elevadas. Además, no se descartan tormentas de rápido desarrollo y corta duración, principalmente durante las tardes, con mayor probabilidad en el sur y centro provincial.
Desde el organismo recomendaron extremar precauciones ante el calor persistente, especialmente en los grupos de riesgo.
En tanto, a partir del jueves se prevé un aumento progresivo de la inestabilidad, avanzando de sur a norte en la provincia. Esto podría dar lugar a lluvias y tormentas aisladas, algunas de ellas localmente fuertes, sobre todo en el sur santafesino.
El panorama se intensifica hacia el fin de semana. Debido al ingreso de un frente frío, se anticipa la formación de tormentas de variada intensidad, que podrían ser fuertes o severas. El sábado afectaría principalmente al sur y centro de Santa Fe, mientras que el domingo las condiciones adversas se trasladarían hacia el norte.
Los acumulados de lluvia previstos oscilan entre 15 y 70 milímetros, aunque podrían superarse de forma localizada. Además, algunas tormentas podrían estar acompañadas por ráfagas intensas de viento superiores a los 70 km/h, ocasional caída de granizo y fuerte actividad eléctrica.
Finalmente, se espera un descenso térmico marcado hacia el inicio de la próxima semana, lo que traería alivio tras varios días de calor extremo.
Especialistas advierten que la exposición prolongada a estas condiciones puede derivar en golpe de calor, una afección potencialmente grave que ocurre cuando el cuerpo pierde su capacidad de regular la temperatura. Niños, adultos mayores, embarazadas y personas con enfermedades crónicas integran los grupos de mayor riesgo.
Ante este panorama, las autoridades recomiendan mantener una hidratación constante, evitar la exposición al sol en las horas centrales del día, reducir la actividad física intensa, optar por alimentos livianos y permanecer en ambientes ventilados o refrigerados.
También se insiste en prestar atención a señales de alerta como dolor de cabeza, mareos, piel muy caliente o signos de deshidratación, que requieren atención médica inmediata.