La Ciudad

De la sobrina, con amor: recibe donaciones de libros para agrandar la biblioteca de su tía

Ante la imposibilidad de comprar nuevos títulos, Lucía ideó la campaña para su tía Audelia, quien fue profesora. “Quiero retribuirle un poco todo lo que hizo por mí”, señaló. Cómo contactarla.

Audelia cultivó el hábito de la lectura desde muy joven. Leyó títulos variados y se acercó a muchos autores, hasta que la costumbre se transformó en su hobby favorito. Sin embargo, su colección quedó pequeña con el paso del tiempo, algo que motivó a su sobrina Lucía a iniciar una campaña que compartió a través de su cuenta de Instagram. Allí, la joven contó su iniciativa de recibir donaciones de libros para luego brindárselos a su tía, y así seguir forjando la pasión que aún hoy, a los 60 años, conserva como si fuese el primer día.

“Es muy fan de leer, le encanta. Hace poco tiempo se hizo los lentes nuevos, ya que tiene problemas en la vista, y cada vez que vamos a su casa la encontramos leyendo”, señaló Lucía en diálogo con El Roldanense. “Un día me preguntó si conocía a alguien que vendiera o regalase libros. Hay mucha gente que los tira o regala porque no lee o los tienen olvidados. Así surgió esta idea de ayudarla a ella, sabemos que la situación económica no es buena para gastar en libros, y no puedo ayudarla comprando nuevos”, expresó.

Su tía fue profesora, hizo enseñanza para adultos y reemplazos en escuelas. También dio clases de forma particular a muchos chicos de Villa Flores. “No ejerció por mucho tiempo debido a la muerte de su marido, en ese momento tenía que cuidar a sus dos hijos. Y luego tuvo algunos problemas de salud”, describió la sobrina. “Ella me inculcó el hábito de leer y me invitó a conocer la cultura. Es una persona muy estudiosa, muy culta, fue docente y hoy ya está jubilada. Quiero retribuirle un poco todo lo que hizo por mí con esta campaña”, destacó.

En su casa, Audelia tiene su biblioteca personal, dos estantes llenos de libros. Si bien sus gustos son variados, tiene sus preferencias, como  los relatos de misterios, crímenes, ficción, clásicos, poesía, y escritores de estilos disímiles como Arthur Conan Doyle, Mario Benedetti y Jorge Luis Borges. “Ya leyó todos, incluso los míos, ya que a mí también me encanta la lectura. Es muy variada. Yo fui rescatando algunos libros de los diferentes amigos que me prestaron, pero nos quedamos sin gente a la que pedirle”, aseguró entre risas.