La Ciudad

Pasión por las brasas: vive en Roldán y representó al país en el Mundial de Asadores Ancestrales realizado en México

Ezequiel Merciel fue parte de la selección nacional que alcanzó cuatro podios y el cuarto lugar en la tabla general. Hijo de cocineros, heredó la pasión desde chico y se graduó de chef.

Hijo de un matrimonio de cocineros, Ezequiel aprendió siendo pequeño a prender el fuego para un asado. Mamó desde chico el arte culinario y pronto lo transformó en su propio hobby, mamando lo que aprendía en familia. Se formó en la materia, pudo especializarse y hacer su propio camino, una senda que lo llevó a representar al país en el último Mundial de Asadores Ancestrales que se realizó en Toluca, México. Durante dos días de dura competencia, el equipo argentino que integraba el chef roldanense logró hacer cuatro podios y fue cuarto en la tabla general.

“Fue una experiencia muy linda, nosotros viajamos con la delegación argentina. Había participantes de todo el país, éramos 16 personas. Después, el equipo se dividió en cuatro grupos de cuatro integrantes cada uno”, contó Ezequiel Merciel en el comienzo de la charla con El Roldanense. “Obviamente, todos representamos a la Selección, cumplimos con las expectativas y nos fue muy bien”, destacó. La selección nacional alcanzó el primer y el tercer lugar en costillar vacuno, y fue segundo tanto en pollo al gancho como en cordero.

Como integrante de la Asociación Civil de Asadores, Merciel fue subiendo escalones en el ránking nacional a partir de su buen desempeño en torneos internos. Así llegó a ser parte del seleccionado. “Es una competencia a nivel global, aunque no hubo participación de países europeos por el medio de cocción que utilizamos nosotros y el que a veces usan ellos”, describió. “Se observa lo que siempre hicimos acá, es decir cocina en llamas. No se pueden utilizar elementos eléctricos, por lo que la gran mayoría de países participantes son de América”, añadió.

Más allá de su relación intrínseca con la cocina, Ezequiel empezó a competir hace poco tiempo. “La realidad es que avancé muy rápido, hace solo un año que lo hago. Me metió en este ámbito un amigo chef, estudiábamos juntos. Gané varios torneos apenas arranqué y eso me hizo posicionarme en poco tiempo”, explicó, y recordó que en Chile también representó a Argentina en el torneo intercontinental de la BBQ. “Era más a nivel mundial porque se promueve la cocina ahumada, que es mucho más contemporánea, y había equipos de Europa”, alegó.

Su equipo, ‘Fuego Sagrado’, estuvo integrado también por Fernando Merochenich (Alvear), Agustín Scarpi y Leonardo Carena (San Guillermo). “Es un orgullo representar a nuestro país, sabiendo la pasión que tenemos los argentinos por el asado. Es unión, amigos, familia. Siempre hay cosas por mejorar y vamos a trabajar para el próximo desafío”, señaló, y se entusiasmó por su reciente mudanza a Roldán: “Hace un mes que vinimos, es una ciudad muy tranquila y linda. Nos gusta mucho eso, y tenemos espacio verde y lugar para hacer muchos fuegos”.