11 de diciembre de 2015

Juan Manuel Herrera se recupera en su casa tras un grave accidente El Torito volcó con su auto cuando se dirigía a participar de un torneo de quad rugby. Se encuentra delicado, aunque con la fuerza de siempre. Durante la internación, una visita muy especial.

Juan Manuel Herrera, estrella del deporte local que en agosto representó al país en los Parapanamericanos de Canadá, protagonizó a fines del mes pasado un grave accidente automovilístico que le deparó serias lesiones. Tras una semana de internación volvió a su casa, donde se encuentra bajo estricto cuidado aunque con la fuerza que siempre lo caracterizó y la mirada puesta en salir adelante.

El choque tuvo lugar el viernes 27 de noviembre, cuando el atleta de 22 años manejaba rumbo a la ciudad de Arrecifes para participar de un importante torneo de quad rugby, disciplina que en criollo viene a significar rugby en silla de ruedas y que lo tiene como figura de relieve internacional. Cuando se encontraba a pocos kilómetros de llegar a destino, perdió el control de su coche tras pisar un pozo de considerable tamaño.

“Iba por la Ruta 51 y andaba despacio, a 70 kilómetros por hora porque era impresionante la cantidad de cráteres que había. Pude esquivar un par, pero ese no”, relató el deportista en diálogo con El Roldanense. Como consecuencia, el auto volcó y comenzó a dar tumbos hasta terminar en medio de una gran acumulación de agua que se extendía en un terreno rural.

Tras el accidente, El Torito perdió el conocimiento y fue rescatado por Bomberos y personal médico que lo derivó hasta una dependencia de salud cercana. Aunque él, por más que le resulte difícil de entender qué es lo que pasó, recuerda con nitidez a “un hombre vestido todo de blanco” que lo sentó en la silla de ruedas en medio del campo y a quien hoy llama “un ángel”.

Si bien después de recuperar estabilidad y conciencia fue enviado de regreso a Roldán, a los pocos días debió ser internado en el Hospital Centenario de Rosario para atender dos lesiones de mucho cuidado, una en el vaso y otra en el cráneo. Allí estuvo cerca de una semana, donde en todo momento recibió el afecto de sus compañeros de deporte y de la comunidad roldanense en general.

Pero sin dudas, una de las visitas que más conmovió al joven atleta fue la de Eduardo Schwank, con quien de un tiempo a esta parte se viene entrenando en las instalaciones que el ex tenista tiene montadas en Tierra de Sueños 2. “No tengo palabras, Edu es un genio”, apuntó Juancito a la hora de expresar su cariñoso agradecimiento.

El Torito ya está de regreso en su casa ubicada en barrio Plan Federal. Su estado sigue siendo delicado y un debido cuidado en las próximas semanas será fundamental para dejar atrás los riesgos que implican sus heridas, sobre todo la que se produjo en el vaso. Claro que, fiel a su estilo, encara la situación con toda su fuerza y la mirada puesta en el futuro: “Yo nací para hacer deporte y voy a seguir”, aseguró en esa línea.

Un indeseado cierre para un gran año

El accidente fue un inesperado y desagradable cierre para lo que, en realidad, venía siendo un gran año para Juan Manuel Herrera. Es que no sólo había deslumbrado en los Juegos de Canadá, sino que también había iniciado un entrenamiento en tenis y había recogido múltiples reconocimientos por su desempeño. De hecho, días antes del choque había sido galardonado como Deportista Destacado del 2015 en los premios que entregan el programa televisivo Zapping Sport y la Municipalidad de Rosario.