11 de septiembre de 2014

La llamativa e incómoda situación de vivir sobre una calle que no existe Cuando compraron sus terrenos en barrio La Casona, les dijeron que el frente de los mismos daba a Carlos Gardel. Pero esa arteria nunca fue trazada y por ahora no hay espacio para hacerlo.

Foto: Cristian Moriñigo

Un grupo de vecinos de barrio La Casona atraviesa una situación tan llamativa como incómoda: sus propiedades están ubicadas sobre una calle que no existe. Es que si bien cuando adquirieron sus terrenos se les dijo que los mismos daban a una arteria llamada Carlos Gardel, lo cierto es que luego se dieron cuenta de que en realidad los frentes se encontraban apenas separados de un zanjón, sin espacio entre medio para el tránsito vehicular, y mucho menos si pretende contar con veredas.

Carlos, uno de los residentes afectados, dialogó con El Roldanense y contó que a la hora de desenterrar los mojones para delinear el perímetro de los lotes se toparon con la novedad: entre el canal y sus viviendas apenas si hay lugar para que pase un auto. Y destacó que, al momento de la venta, desde las inmobiliarias intervinientes no se hizo mención a tan sustancial detalle.

Por otro lado, el mismo vecino consultado sostuvo que en algunas oportunidades la Municipalidad se llegó al lugar con maquinaria para brindar respuestas al menos temporales y paliativas, pero que las obras nunca fueron completadas.

Hasta el momento los vecinos logran ingresar a sus domicilios a través de terrenos que no han sido cercados ni construidos, pero por supuesto que esa solución provisoria -que se convierte en inviable cuando llueve con cierta intensidad- en algún momento no podrá seguir siendo empleada.

La calle Carlos Gardel está prevista para el extremo sur del barrio. Son varias cuadras, incluyendo a todo el límite de La Casona y hasta la Ruta A012, que todavía no pudieron ejecutarse debido a la existencia de un canal de desagüe pluvial que separa al loteo de un campo lindero. La peor parte, donde menos espacio existe para el paso, se la llevan los propietarios de la manzana que se ubica sobre Dávalos, en el extremo oeste de la urbanización.

La desarrolladora apunta a la Municipalidad

Desde Grupo 1, desarrolladora que en 2009 loteó La Casona, aseguran que la responsabilidad en relación a la problemática de la no-calle Carlos Gardel es de la Municipalidad y que ello estuvo claro desde un principio, por lo que es el Estado local quien debe dar respuesta a los damnificados. Es más: Resaltan que un privado no puede intervenir en una situación de esta naturaleza.

En ese sentido, la arquitecta Viviana Gamarra señaló que el barrio “tiene el plano de final de obra aprobado desde hace casi dos años; ello implica que las obras realizadas son acorde a las exigencias y requerimientos impuestos”. Además, recordó que también están completados todos los trámites de habilitación ante la Provincia.

Por otro lado, la misma fuente sostuvo que desde Grupo 1 nunca se ocultó la existencia del canal, y que de hecho se llegaron a ofrecer terrenos a precio promocional por esa situación.

Correr el canal

Consultado por El Roldanense, el secretario de Obras Públicas y Planificación de Roldán, Arq. Eduardo Di Benedetto, explicó que la solución de fondo a la que apunta la Municipalidad para solucionar el problema consiste en conseguir la cesión, por parte de los dueños del campo lindero, de una franja de diez metros de ancho para poder correr el canal y que los vecinos cuenten tanto con calle como con vereda.

Según el funcionario, dichas negociaciones se encuentran encaminadas y se ha encontrado buena disposición por parte de los propietarios de la parcela rural para que avanzar con la donación.

En tanto, Di Benedetto indicó que ese zanjón necesariamente tiene que existir dado que, en caso contrario, “con una lluvia de 50 milímetros se inundaría todo Villa Flores”.