A remontar esos barriletes: este domingo la ciudad se une al tradicional evento para concientizar sobre la dislexia
La barrileteada que se organiza cada año es convocada por la ONG Padres Autismo. “No todos aprendemos de la misma manera, podemos ser empáticos”, contaron.
Este domingo a las 16 horas se realizará en el Paseo de la Estación la barrileteada que es organizada a nivel local por Padres Autismo. La actividad se hará de forma simultánea en diferentes partes del país, es impulsada por el doctor Rubén Sosa y tiene como premisa concientizar sobre diferentes temáticas que abordan cuestiones sociales. En esta oportunidad, se hará para visibilizar la dislexia, un trastorno del aprendizaje que afecta la escritura, la lectura y el habla. Sabrina Gammuto, representante de la ONG, brindó detalles sobre la iniciativa.
“Es una jornada súper linda, distendida, familiar y abierta a todo público. Ya las hemos hecho por el TDH, el abuso infantil, la neurodiversidad y las enfermedades poco frecuentes. Este año toca la dislexia”, contó Sabrina a El Roldanense. Según se desprende de sus palabras, se trata de “una condición del aprendizaje neurobiológico que dura toda la vida y afecta desde el 5 al 15% de la sociedad”. El evento ya se hizo tradición en la ciudad y, a cada edición, convoca a más familias que quieren ver ondear sus barriletes sobre el cielo roldanense.
Gammuto amplió que es necesaria la concientización para lograr una detección temprana. “Así, se brinda apoyo a los chicos en la alfabetización y la lectoescritura. A causa de la dislexia, muchos de ellos tienen un procesamiento diferente y un pensamiento distinto. Representa uno de sus desafíos más grandes”, describió. “Es una condición invisible de todas las que hay, incluido el autismo, y está buenísimo que las familias sepan, que los docentes tengan herramientas para trabajar en el aula y se pueda evaluar interdisciplinariamente con los psicopedagogos y los terapeutas que asisten a los chicos”, señaló.
La jornada tendrá, además, un taller de barriletes artesanales. “Este tipo de actividades sirven para entender que no todos aprendemos de la misma manera. En otros tiempos, la persona con dislexia ni siquiera era diagnosticada, era alguien a quien le costaba aprender y le hacían bullying”, señaló. “Cuando hablamos de neurodiversidad, entran todas estas condiciones que siempre existieron. Podemos ser empáticos y dar a las personas las adecuaciones necesarias para que tengan una trayectoria escolar exitosa y puedan ser felices”, aseveró.