Emprendedores

Compró un pintoresco bar, le puso sello propio y creó un nuevo espacio de encuentro en Roldán

Cafecito con medialunas recién horneadas, almuerzos ejecutivos en un ambiente cálido, o noches con pizzas caseras y patio cervecero. Eso es sólo una parte de la propuesta de Éclat, ubicado en Acequias del Aire, a pasos de Funes.

Cuando tenía 11 años, Maru Corrales llegaba de la escuela y se iba detrás del mostrador del emprendimiento familiar. Allí ayudaba en la elaboración de los productos que vendían, envolvía alguna vianda o tomaba pedidos. Sin saberlo, aquellos juegos de infancia entre aromas, clientes y movimiento comercial iban a dejar una huella que muchos años después volvería a aparecer y que cobró vida en Éclat.

Su vida transcurrió luego en una facultad, donde estudió Administración de Empresas, una carrera que más tarde la llevó a liderar equipos durante muchos años. Pero su pasión por el negocio gastronómico volvió a aflorar. Compró el fondo de comercio de un bar en Roldán, le puso su sello propio y lo transformó en un nuevo punto de encuentro en la ciudad, donde el aroma a café se mezcla con medialunas recién horneadas y donde los mediodías y las noches empiezan a tomar otro color.

Éclat está ubicado en Avenida Acequias del Aire 744, en el barrio de Roldán que lleva ese nombre, un sitio que quedó conectado muy fácilmente con Funes a través de la calle Pedro Ríos. Al salón principal, su nueva dueña le anexó un espacio totalmente cerrado, con capacidad para albergar en total a 70 personas. A esto se suma un patio cervecero para 30 comensales más, con algunos juegos para niños, un espacio pensado para disfrutar al aire libre en las nochecitas de calor que se avecinan.

Son varios los ítems que se destacan en Éclat, pero quizás sea pertinente comenzar por uno que la propia Maru resalta, las tartas. “Cuando tenía 17 años trabajaba con una cocinera en un bar Esquina Dorrego y de ahí me traje una receta de tartas que puedo asegurar que son las mejores que van a probar”, desafía, tentando a más de un paladar con sabores como humita, jamón y queso, zapallitos, ricota y espinaca, atún y capresse. Hay una razón para probarlas, las tartas forman parte del menú ejecutivo, junto con otra propuesta que va variando y una tercera opción sin TACC. Puede pedirse para consumir en el lugar por $15.000, con postre y bebida, o para llevar por $8.000.

Por las noches, la carta se vuelve todavía más amplia, desde minutas hasta platos elaborados, picadas, hamburguesas y menú kids, y entre las propuestas que buscan convertirse en favoritas aparece otra de las estrellas del lugar, la pizza casera.

Los desayunos y las meriendas son también un fuerte en Éclat. Se distinguen no solo por la variedad de productos para celíacos como pepas, budines, tostadas, alfajores, medialunas o chipas, sino también por sus combos y brunch para toda la familia. Yogurt, granola, frutas, croissant, tostadas de campo, alfajores, huevos revueltos, palta y productos laminados se combinan en propuestas que siempre están acompañadas de exprimido natural.

Pero Éclat busca que la experiencia no termine cuando se termina el café o el último bocado. Con catas de vino, noche de chicas, noche de tarot y otras variantes de celebraciones especiales que organiza Maru, el bar también se propone como un lugar de disfrute para salir de la rutina y encontrarse de otra manera.

Incluso, el ambiente cálido y tranquilo de las mañanas invita a imaginar otro tipo de encuentro, reuniones empresariales o espacios de coworking para trabajadores independientes que buscan cambiar por unas horas la oficina por un café y un ambiente relajado.

Si querés conocer Éclat, estos son los datos para agendar:

Ubicación: Avenida Acequias del Aire 744, Roldán.

Horarios: de martes a domingo. Martes a jueves, de 8 a 20:30 hs.; viernes y sábados, de 8 a 00:00 hs; domingos, de 8 a 12:30 hs.

Especiales: Éclat cuenta con una tarjeta de fidelidad para que sus clientes más fieles sumen puntos y accedan a descuentos. También dispone de Gift Cards para regalar.

Pomos: los martes hay recarga de café gratis para quienes vayan a desayunar y soliciten cualquiera de sus combos. Los martes y miércoles, además, hay descuentos por pago en efectivo.

También cuenta con servicio takeaway y un espacio pet friendly para quienes quieran compartir la experiencia acompañados por sus mascotas.

Éclat, es en definitiva, la vuelta de una historia que comenzó mucho antes de que existiera este bar: la de una niña que jugaba detrás de un mostrador y que, muchos años después, decidió convertir aquella familiaridad con el mundo gastronómico en un proyecto propio.