El joven guitarrista de Roldán que nació entre payadores y jineteadas y buscar llegar a Jesús María
Se trata de Isaias Siniani, tiene 12 años y su vinculo con la música la heredó de su abuelo. Conoce la historia de este joven que promete un gran futuro.
El vínculo de Isaias Siniani con la música comenzó de manera simple, casi cotidiana. En marzo del año pasado tomó una guitarra por primera vez y, desde ese momento, la pasión fue creciendo de forma acelerada. En pocos meses, el avance fue tal que para septiembre ya se encontraba tocando con soltura, algo que incluso sorprendió a su entorno más cercano.A continuación conoce la historia de este joven payador que promete un gran futuro.
Isaias, tiene 12 años, vive en Villa Flores, es fanático de la guitarra y del mundo del folclore, y desde que nació vive entre jineteadas y payadas. A mitad del 2025, su padre le regaló una guitarra criolla y ese hecho marcó un antes y un después: al día siguiente de adquirirla, se subió por primera vez a un escenario y mostró todo su talento.
La música forma parte de su identidad familiar. Su padre es animador de fiestas de jineteadas y peñas, mientras que su abuelo (Juan Siniani) fue payador, reconocido dentro del ambiente tradicionalista. Esa herencia gaucha atraviesa sus sueños y su forma de sentir el folklore, al que define como una verdadera pasión.
En paralelo a su crecimiento artístico, Isaias también tuvo un año destacado en lo educativo. Es alumno de la Escuela Pedro Dürst de Roldán, pasó a séptimo grado y fue distinguido como abanderado de la bandera de la ciudad, cerrando un ciclo que él mismo considera el mejor de su vida.
El pasado 2 de noviembre llegó otra experiencia importante, cuando participó de una jornada de jineteada en Aerosena, consolidando su vínculo con los escenarios criollos.
Con los pies en la tierra y los sueños bien altos, el joven se propone llegar a escenarios emblemáticos del país, como los festivales de Diamante y Jesús María. Rodeado por su familia —sus hermanas (Ruth, la menor, Sofia, Nahiara, Magalí), su mamá Laura Vanina Orellana y su papá Alexis— continúa ensayando, creciendo y proyectando un camino que recién comienza, pero que ya está profundamente ligado a la tradición folklórica argentina.