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La mejor presentación: el piloto roldanense Darío Acuña ganó su primera carrera con su padre como copiloto

El debut no podría haber sido mejor para el joven piloto local, quien terminó celebrando con la copa en alto junto a la familia. “Fue un finde soñado, todo lo hacemos a pulmón”, dijo.

Después de casi cuatro años, en los que había dejado la actividad por cuestiones laborales, el joven roldanense Darío Acuña volvió a subirse a un auto de carrera. La presentación no podría haber sido mejor, ya que se impuso en su primera competición y levantó el trofeo junto a su papá en la localidad de Bigand. Y esta vez, además, invirtieron los roles: si en el pasado el hijo se sentaba en el asiento del acompañante, esta vez fue el padre quien ofició como copiloto. Así, se llevaron un triunfo inolvidable que quedó retratado en una postal eterna.

“Fue un sueño correr y hacer mi debut. La idea era conocer el auto y disfrutar de un finde de rally. Fuimos de menos a más”, contó Darito a El Roldanense. Había empezado con este proyecto en el mes de febrero, cuando compró el auto, y se preparó durante meses para su oportunidad. “Elegí que mi viejo sea el copiloto, ya que tiene experiencia, y vivimos un lindo momento en familia”, describió, ya de vuelta en la ciudad y con la mira puesta en el próximo desafío. Sin embargo, antes de festejar, no todo fue color de rosas en la pista.

El sábado, antes de terminar la primera jornada, la caja de cambios se averió luego de varias curvas. “Estábamos obligados a cambiarla a contrarreloj. Tenes un tiempo desde que sacas el auto del parque cerrado hasta que arrancas la siguiente prueba especial. El mecánico Franco Pauloni voló, nos cambió la caja y en una hora ya estábamos largando el día domingo”, señaló el piloto local. “Hicimos buenos tiempos en una de esas pruebas y logramos ganar la general en nuestra categoría, la NZ”, celebró, al tiempo que compartió las fotos de la consagración.

Darito se mostró agradecido a toda la gente que los acompañó en la carrera, a los que apoyaron a la distancia y a los que lo felicitaron luego por mensaje. “Sobre todo, a mi viejo por acompañarme, enseñarme, guiarme, retarme, tranquilizarme, todo…”, destacó. De ahora en más, trabajarán en desarmar el auto para cambiar cosas que se rompieron y ver lo que deberán mejorar “para seguir corriendo y aprendiendo”, señaló. “Fue un finde soñado, todo lo hacemos a pulmón y, con mucho esfuerzo, logramos este resultado”, aseguró.