La Ciudad

Riesgo cardiovascular: los marcadores que pueden revelar aquello que el colesterol no muestra

La cardióloga María Lourdes Giordano detalló cuáles son los marcadores que permiten realizar una evaluación más completa y detectar riesgos que no siempre aparecen en los análisis habituales de colesterol.

Conocer los niveles de colesterol es una de las herramientas más utilizadas para evaluar la salud cardiovascular. Habitualmente, durante una consulta médica se solicita un análisis de sangre que incluye colesterol total, colesterol LDL, colesterol HDL y triglicéridos. Sin embargo, esos valores no siempre alcanzan para determinar de manera integral el riesgo de una persona.

La cardióloga María Lourdes Giordano (Mat. 20.837 – Reg. Esp. 6/0920) explicó que existen otros marcadores cardiovasculares que pueden aportar información relevante, siempre teniendo en cuenta los antecedentes y factores de riesgo de cada paciente.

Uno de ellos es la lipoproteína(a), también conocida como Lp(a). Se trata de una partícula similar al colesterol LDL, pero que contiene una proteína adicional denominada apolipoproteína(a). Sus niveles están determinados principalmente por la genética y, cuando son elevados, pueden favorecer el desarrollo de aterosclerosis, infarto de miocardio, accidente cerebrovascular, enfermedad arterial periférica y estenosis de la válvula aórtica.

Aunque este marcador no suele incluirse en los controles de rutina, las recomendaciones cardiovasculares europeas actuales aconsejan considerar su medición al menos una vez en la vida adulta, ya que puede modificar la estimación del riesgo cardiovascular. Sociedad Europea de Cardiología

Otro de los indicadores es la apolipoproteína A-I (ApoA-I), principal proteína del colesterol HDL. Su función consiste en colaborar con el retiro del colesterol de los tejidos y transportarlo hacia el hígado para su eliminación. Un nivel elevado suele relacionarse con un perfil cardiovascular más favorable, mientras que un valor bajo puede asociarse con un mayor riesgo, especialmente cuando existen otros factores predisponentes.

La apolipoproteína B (ApoB), en tanto, permite estimar la cantidad de partículas que pueden depositarse en las arterias y favorecer la aterosclerosis. Su medición puede resultar especialmente útil en personas con triglicéridos elevados, diabetes, obesidad o síndrome metabólico.

De acuerdo con Giordano, una evaluación más completa puede contemplar el análisis del colesterol LDL, la lipoproteína(a) y la ApoB. No obstante, la indicación de estos estudios debe realizarse de forma individualizada por el profesional tratante.

La especialista advirtió que una persona puede presentar valores normales o bajos de colesterol LDL y, al mismo tiempo, tener niveles elevados de Lp(a) o ApoB. Esta situación puede revelar un riesgo aterosclerótico que no aparece reflejado en un perfil lipídico convencional.

Conocer estos marcadores permite identificar posibles riesgos, adoptar medidas preventivas y actuar antes de que se manifiesten enfermedades cardiovasculares. La evaluación médica debe considerar, además, otros factores como la edad, la presión arterial, el tabaquismo, la diabetes y los antecedentes personales y familiares.

La doctora María Lourdes Giordano atiende en los consultorios ubicados en 1º de Mayo 269. Los turnos pueden solicitarse al 341 6963101. También brinda atención en ADA, con turnos disponibles a través del 341 3548729.