El testimonio del papá del nene rescatado por Bomberos: “Reaccionaron rápido y le salvaron la vida”
El pequeño fue asistido de urgencia tras haber sido hallado inconsciente en una Pelopincho que no tenía más de 20 centímetros de agua.
En la tarde de este miércoles, un niño con síntomas de ahogamiento fue trasladado de manera urgente por su padre al cuartel de Bomberos Voluntarios de Roldán, quienes intervinieron de urgencia y le salvaron la vida. En diálogo con FM 92, su padre señaló que ‘‘todo pasó en media hora’’.
Mateo fue hallado inconsciente en una pileta tipo pelopincho de su vivienda y trasladado de urgencia por su padre al Cuartel de Bomberos Voluntarios de Roldán, donde recibió las primeras maniobras de reanimación antes de ser llevado al Samco y luego derivado a un hospital de Rosario donde hoy se recupera satisfactoriamente.
El hecho ocurrió en el barrio Braudix y fue relatado por Marcos, padre de la criatura, en una entrevista concedida a Roldán FM 92. “Ahora se puede decir que estamos tranquilos, pero el susto que nos pegamos fue horrible”, expresó al comenzar su testimonio.
Según contó, el incidente se produjo mientras la familia se encontraba en su casa. “Estábamos en la pileta, una Pelopincho que no tiene más de 20 centímetros de agua”, explicó. En un breve descuido, Marcos se alejó unos instantes para devolverle una pelota al hijo de un vecino. “Cuando me pego la vuelta a la pileta, me encuentro con que mi hijo estaba debajo del agua”, recordó.
El momento fue de extrema desesperación. “Lo alzo y no reaccionaba, estaba entrando en shock. Yo sé hacer RCP porque hice un curso, pero en ese momento me paralicé”, confesó. Ante la situación, un vecino y su esposa intervinieron de inmediato. “Ella le hizo maniobras de RCP y, como no reaccionaba, dijo que lo lleváramos urgente al hospital”, relató Marcos.
Debido a la cercanía, tomaron la decisión de dirigirse al cuartel de bomberos, ubicado a pocas cuadras del domicilio. “Entré desesperado, ya no sabía qué hacer. En el trayecto mi hijo no reaccionaba”, señaló. Allí, dos bomberos actuaron con rapidez. “Les estoy eternamente agradecido. Le hicieron una maniobra de reanimación, Mateo respiró hondo, quiso llorar y después se volvió a desvanecer. Entonces decidieron llevarlo de urgencia al hospital”, detalló.
El niño fue trasladado primero al hospital local y luego derivado a un hospital de niños de la zona norte de Rosario, donde permanece internado en observación. “Después de una hora ya estaba estable. Se despertó y durmió del cansancio. Estaba consciente”, indicó su padre. Los médicos le realizaron estudios para descartar la presencia de agua en los pulmones y evaluaciones neurológicas. “Quieren descartar que haya sido una convulsión o algo epiléptico”, explicó Marcos.
El padre también remarcó el impacto emocional del episodio y la importancia de la ayuda recibida. “Mi vecino fue un ángel. Si él no estaba ahí, capaz tomaba malas decisiones. Pasó todo en menos de media hora”, afirmó. Y agregó: “Mientras atendían a mi hijo, los bomberos también me trataban de calmar a mí. Eso no me lo voy a olvidar nunca”.
A la espera de los resultados médicos y del alta, la familia atraviesa horas de alivio tras el susto. “Estoy profundamente agradecido con los bomberos y con los médicos que reaccionaron tan rápido”, concluyó Marcos con la esperanza de que la historia tenga un final completamente feliz.