19 de septiembre de 2016

Más pupitres: avanza una preinscripción en la primaria de Tierra de Sueños 3 La Provincia quiere saber cuántas familias anotarán a sus chicos antes de confirmar la correspondiente habilitación. ¿Qué pasará con el nivel inicial?

Foto: Cristian Moriñigo

Roldán podría tener una nueva escuela primaria funcionando para el próximo ciclo lectivo. Pero eso dependerá de la cantidad de familias que manifiesten intenciones de anotar a sus chicos. Es que el Ministerio de Educación quiere conocer el potencial alumnado que concurrirá a la escuela de Tierra de Sueños 3 antes de incorporarla como institución educativa pública.

En ese marco, desde la Vecinal del barrio están encarando una pre inscripción que tendrá como finalidad alcanzarle esos números al Ministerio de Eduación, para que desde esa repartición se pueda conocer cuántos cargos se deberían asignar, tanto docentes como no docentes.

“Con esos datos el Ministerio tomará la decisión y luego realizarán ellos la inscripción correspondiente”, comentó a El Roldanense el presidente de la Vecinal, Damián Sabatinelli, entidad que viene insistiendo sobre la intención de que el establecimiento educativo de TDS 3 sea de carácter público.

El edificio ya está construido en la intersección de Henri Dunant y Bv. Tierra de Sueños, cuenta con 14 aulas con capacidad para 400 alumnos, además de secretaría, dirección, sala de profesores y office. En total son 1660 metros cuadrados, con un patio interno de 350 m2 y uno externo de 1200 m2.

Los habitantes de la zona que deseen manifestar su intención de enviar a los chicos a dicha escuela deberán concurrir el próximo sábado 24 de septiembre al local que la Vecinal tiene en la intersección de las avenidas en Tierra de Sueños 2, de 9 a 12.

Nivel inicial

En tanto, esta semana desde la Vecinal mantendrán una importante reunión con directivos de la desarrolladora Aldic para solicitarle a la empresa que se haga cargo de las obras que pide el Ministerio para que la escuela también sea habilitada con nivel inicial. Se trata de un trabajo de infraestructura que se considera “mínimo” para separar las aulas del jardín de infantes con las de primaria.