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Birra artesanal, ambiente familiar y carta variada: un clásico de Funes vino a la conquista de los cerveceros roldanenses

La tradicional cervecería The Beer Station inauguró su espacio en Roldán. Tiene más de 11 canillas con diferentes opciones y un amplio espacio para disfrutar con amigos.

La tradicional cervecería The Beer Station inauguró su espacio en Roldán. Tiene más de 11 canillas con diferentes opciones y un amplio espacio para disfrutar con amigos. The Beer Station, la cervecería que ya es una marca registrada en la gastronomía de Funes, abrió sus puertas esta semana en el barrio Acequias del Aire de Roldán. Tras seis meses de obra, inauguraron un espacio que promete revolucionar esa parte de la ciudad y replicará la esencia e identidad del primer local. Dos de sus titulares charlaron con El Roldanense sobre la inmensa variedad de cervezas artesanales que ofrecen, su conversión en un restó-bar y la oportunidad de ofrecer una experiencia nueva a los vecinos. “Esta zona de Roldán nos llamó la atención hace rato. Estábamos sondeando para ver qué encontrábamos y tenemos muchos clientes que son de la ciudad, por eso elegimos este lugar. Cuando empezamos a ver el crecimiento de Acequias del Aire, nos enfocamos en esta parte”, describió Leandro, uno de los dueños, en primer lugar. “No fue solo una idea de expansión, sino que también detectamos una necesidad en la zona; vimos que no había algo como lo que hacemos. Todo lo que se encuentra en Funes está acá, es la misma dinámica”, señaló. La firma está próxima a cumplir diez años de vida, un aniversario que celebrará en 2027. Sus inicios fueron por Fuerza Aérea, donde tenían un lugar más chico, hasta que la mudanza a su actual local por Irigoyen en la ciudad vecina. “Nos venimos sintiendo muy bien, estamos contentos, esto es lo que nos gusta hacer y tenemos la suerte de contar con Tocha, una de las personas que más saben de cerveza en Argentina”, contó. Junto a ellos trabaja Noelia, pareja de Leandro, quien se encarga de la parte gastronómica, y hay un amplio equipo de mozos. Precisamente, Tocha es el experto cervecero del lugar. Fue uno de los primeros en hacer cerveza artesanal en Rosario allá por el año 2000 y, a partir de su conocimiento y participación en diferentes concursos, tiene relación directa con las mejores marcas del país. “No tenemos estilos fijos. Desde que empezamos, nuestra consigna es ser un bar-cervecería-restorán que sea multimarca. Trabajamos con marcas locales, otras de Buenos Aires y algunas de La Plata. Vamos cambiando estilos, claro que algunos de ellos son insignias”, explicó. “Siempre está la cerveza roja, que puede ser Scotish o Irish Red, una Honey, una APA, diferentes tipos de IPA, y una canilla exclusiva de estilos lager. Además, una alternativa de cerveza negra, con la estándar como porter o stout u otra más compleja. Hay mucha variedad con las 11 canillas y las latas”, pronunció Tocha. Desde hace cuatro meses, además, TBS tiene cerveza propia, una lager alemana llamada Helles que es la rubia estándar, sin mucho lúpulo ni mucho alcohol. Incluso, hay variedad en cervezas sin alcohol y para celíacos. Por si fuera poco, también sirven vermouth tirado, gin tirado, sidra, una línea de vino tinto similar a la sangría, gaseosas, y acaban de incorporar birras importadas. Por fuera del común denominador de las cervecerías, la carta para comer en el lugar es muy variada. “Tenemos platos, distintos tipos de sándwiches, muchas variantes de papas, entradas como picadas y postres”, enumeraron a dúo. “Todo esto se fue incorporando porque nos preocupaba ser un espacio exclusivo de cervezas. Escuchamos qué era lo que estaba faltando”, añadieron. Tal como lo hicieron en Funes, TBS mantendrá en Roldán un ambiente familiar. “Es algo que cuidamos mucho y lo vamos a respetar. Entendemos la situación de los vecinos y nos gusta que haya un ambiente tranquilo. Los clientes de cercanía son todo”, expresó Tocha. “Queremos que todos estén bien, conservar nuestra calidad y respetar la marca. Hay muchas familias, mucho esfuerzo y sacrificio, y un equipo grande de empleados. Buscamos repetir lo que se hizo en Funes y, en Roldán, alcanzar lo que sabemos hacer a la gente que lo necesita”, dijo Leandro. En sintonía, ambos tienen la política de que el cliente pueda testear dos o tres opciones de cerveza antes de pedir una. “No te vamos a servir un vaso de birra que no sabes si te gusta o lo podes terminar. La vas a probar y vamos a charlar de eso, ya que es algo que nos gusta hacer”, puntualizaron. “Hay una consigna que la trasladamos tanto a los empleados como a la gente, no solo aquí: cuando vayan a una cervecería o un bar, pidan para probar dos o tres estilos. Lo ideal es que tomes una pinta de algo que te guste”, admitieron. El local, armado desde cero por ellos, tiene capacidad para 20 personas dentro y unas 80 afuera, distribuidas cómodamente en mesas de madera.  “Más de una vez pensé ‘¿cómo no hay una cervecería acá’? Salís de laburar y querés tomarte una birra cerca de tu casa como en la mayoría de ciudades del mundo, y eso es algo que ahora Roldán va a tener”, destacaron. “Todo el mundo merece acceder a buenos productos. Fuimos criados con que la cerveza era una u otra, había solo dos marcas, y no es así. Hay un mundo entero y la idea es que la gente lo conozca”.

The Beer Station, la cervecería que ya es una marca registrada en la gastronomía de Funes, abrió sus puertas esta semana en el barrio Acequias del Aire de Roldán. Tras seis meses de obra, inauguraron un espacio que promete revolucionar esa parte de la ciudad y replicará la esencia e identidad del primer local. Dos de sus titulares charlaron con El Roldanense sobre la inmensa variedad de cervezas artesanales que ofrecen, su conversión en un restó-bar y la oportunidad de ofrecer una experiencia nueva a los vecinos.

“Esta zona de Roldán nos llamó la atención hace rato. Estábamos sondeando para ver qué encontrábamos y tenemos muchos clientes que son de la ciudad, por eso elegimos este lugar. Cuando empezamos a ver el crecimiento de Acequias del Aire, nos enfocamos en esta parte”, describió Leandro, uno de los dueños, en primer lugar. “No fue solo una idea de expansión, sino que también detectamos una necesidad en la zona; vimos que no había algo como lo que hacemos. Todo lo que se encuentra en Funes está acá, es la misma dinámica”, señaló.

La firma está próxima a cumplir diez años de vida, un aniversario que celebrará en 2027. Sus inicios fueron por Fuerza Aérea, donde tenían un lugar más chico, hasta que la mudanza a su actual local por Irigoyen en la ciudad vecina. “Nos venimos sintiendo muy bien, estamos contentos, esto es lo que nos gusta hacer y tenemos la suerte de contar con Tocha, una de las personas que más saben de cerveza en Argentina”, contó. Junto a ellos trabaja Noelia, pareja de Leandro, quien se encarga de la parte gastronómica, y hay un amplio equipo de mozos.

Precisamente, Tocha es el experto cervecero del lugar. Fue uno de los primeros en hacer cerveza artesanal en Rosario allá por el año 2000 y, a partir de su conocimiento y participación en diferentes concursos, tiene relación directa con las mejores marcas del país. “No tenemos estilos fijos. Desde que empezamos, nuestra consigna es ser un bar-cervecería-restorán que sea multimarca. Trabajamos con marcas locales, otras de Buenos Aires y algunas de La Plata. Vamos cambiando estilos, claro que algunos de ellos son insignias”, explicó.

“Siempre está la cerveza roja, que puede ser Scotish o Irish Red, una Honey, una APA, diferentes tipos de IPA, y una canilla exclusiva de estilos lager. Además, una alternativa de cerveza negra, con la estándar como porter o stout u otra más compleja. Hay mucha variedad con las 11 canillas y las latas”, pronunció Tocha. Desde hace cuatro meses, además, TBS tiene cerveza propia, una lager alemana llamada Helles que es la rubia estándar, sin mucho lúpulo ni mucho alcohol. Incluso, hay variedad en cervezas sin alcohol y para celíacos.

Por si fuera poco, también sirven vermouth tirado, gin tirado, sidra, una línea de vino tinto similar a la sangría, gaseosas, y acaban de incorporar birras importadas. Por fuera del común denominador de las cervecerías, la carta para comer en el lugar es muy variada. “Tenemos platos, distintos tipos de sándwiches, muchas variantes de papas, entradas como picadas y postres”, enumeraron a dúo. “Todo esto se fue incorporando porque nos preocupaba ser un espacio exclusivo de cervezas. Escuchamos qué era lo que estaba faltando”, añadieron.

Tal como lo hicieron en Funes, TBS mantendrá en Roldán un ambiente familiar. “Es algo que cuidamos mucho y lo vamos a respetar. Entendemos la situación de los vecinos y nos gusta que haya un ambiente tranquilo. Los clientes de cercanía son todo”, expresó Tocha. “Queremos que todos estén bien, conservar nuestra calidad y respetar la marca. Hay muchas familias, mucho esfuerzo y sacrificio, y un equipo grande de empleados. Buscamos repetir lo que se hizo en Funes y, en Roldán, alcanzar lo que sabemos hacer a la gente que lo necesita”, dijo Leandro.

En sintonía, ambos tienen la política de que el cliente pueda testear dos o tres opciones de cerveza antes de pedir una. “No te vamos a servir un vaso de birra que no sabes si te gusta o lo podes terminar. La vas a probar y vamos a charlar de eso, ya que es algo que nos gusta hacer”, puntualizaron. “Hay una consigna que la trasladamos tanto a los empleados como a la gente, no solo aquí: cuando vayan a una cervecería o un bar, pidan para probar dos o tres estilos. Lo ideal es que tomes una pinta de algo que te guste”, admitieron.

El local, armado desde cero por ellos, tiene capacidad para 20 personas dentro y unas 80 afuera, distribuidas cómodamente en mesas de madera.  “Más de una vez pensé ‘¿cómo no hay una cervecería acá’? Salís de laburar y querés tomarte una birra cerca de tu casa como en la mayoría de ciudades del mundo, y eso es algo que ahora Roldán va a tener”, destacaron. “Todo el mundo merece acceder a buenos productos. Fuimos criados con que la cerveza era una u otra, había solo dos marcas, y no es así. Hay un mundo entero y la idea es que la gente lo conozca”.