El kinesiólogo roldanense que llegó a la élite del fútbol y asumió un importante cargo en un club mexicano
Ignacio Mártire es el nuevo Jefe de Servicios de Rehabilitación en el club Santos Laguna. Contento por trabajar en el alto rendimiento, apuesta a imponer su sistema de trabajo y a seguir creciendo.
Después de trabajar cuatro años en Chile, el roldanense Ignacio Mártire había regresado a Roldán para estar cerca de los suyos. Dejó atrás una etapa importante de su carrera como kinesiólogo y comenzó a atender su consultorio privado en la ciudad. No obstante, en el fondo sabía que la oportunidad de volver al ámbito del fútbol profesional se presentaría nuevamente. Esa posibilidad llegó hace pocos meses, por intermedio de un profesor y colega que lo recomendó al equipo mexicano Santos Laguna. Debió atravesar diferentes entrevistas y filtros, hasta ser nombrado Jefe de Servicios de Rehabilitación.
Había tenido otras opciones laborales, aunque el proyecto de élite del club norteamericano lo sedujo por completo. Se incorporó a comienzos de junio y trabaja junto al plantel superior, aunque tiene a su cargo un gran equipo de kinesiólogos de los equipos juveniles y femeninos. “Esto superó mis expectativas. Me contrataron para que aplique mi sistema de trabajo en todas las categorías. Encontré una institución impresionante que tiene unas instalaciones increíbles y tengo toda la última tecnología disponible, a mi servicio. Eso es algo que enriquece mucho mi práctica clínica en el día a día”, destacó en diálogo con El Roldanense.
“Sé que tengo un cargo muy alto con muchísimas responsabilidades, dado que no solo soy el encargado de que el jugador se rehabilite bien, sino que también hay que reducir el índice de lesiones y hacer prevención para que estas no ocurran. Tengo un montón de tareas a cargo”, describió Nacho, cuyo primer trabajo fue en Guillermo Brown de Puerto Madryn, cuando el club estaba en la B Nacional, y luego estuvo en los equipos chilenos Unión la Calera y Deportes La Serena. “De todas maneras, mi rol en esos clubes era de menor responsabilidad, ya que tenía mucha menos gente a cargo de la que tengo actualmente”, señaló.
Ya instalado en Torreón, la ciudad del estado de Texas en la que está enclavada la institución, Mártire se encuentra en pleno proceso de adaptación. “Es una ciudad muy árida y desértica. Estamos cerca de Estados Unidos, en pleno verano y con muchísimo calor. Hay mil metros de altura y el sol pega fuerte”, expresó. “Asentarse no es algo sencillo, como sucede con todo trabajo y cultura nueva. Es un combo que cuesta un poco pero, por suerte, estoy muy ocupado todos los días con mi trabajo. De a poco me voy adaptando bien y me siento cada día mejor”, indicó.
Para que ese proceso sea aún más beneficioso, se encontró con cuatro futbolistas argentinos en el plantel. Ellos son Bruno Amione, Ramiro Sordo, Lucas Di Iorio y Ezequiel Bullaude. “Es un grupo muy bueno, son jugadores de calidad y grandes personas. Están haciendo que la realidad sea muy amena, y por supuesto que entre compatriotas nos ayudamos mucho. Por ejemplo, con un trámite migratorio, y además te entienden cuando por ahí te sentís un poco solo los fines de semana”, pronunció. “La relación es cordial y también los chicos mexicanos son muy respetuosos. Encontré un lindo ambiente laboral y estoy muy contento”, agregó.
Si hace pocos años pudo visitar dos veces el estadio Maracaná de la mano de su trabajo, pronto se adentrará en las entrañas del estadio Azteca, el estadio donde Diego Armando Maradona y la Selección del ‘86 hicieron historia. Será en la visita al América, uno de los equipos mexicanos más populares. Luego, viajarán a Estados Unidos para jugar tres partidos de Leagues Cup en Nueva York, Chicago y Philadelphia. “Se viene un calendario muy complicado y tenemos que trabajar a tope para tratar de recuperar a los jugadores al 100% entre partido y partido”, aseguró.
La posibilidad de sumarse al Santos Laguna lo encontró en el momento justo, cuando quería volver al ruedo. “Para mí esta oportunidad es muy importante. Siempre anhelé trabajar en un contexto de altísimo rendimiento y tener toda la tecnología a disposición como sucede ahora. Tengo todo lo que siempre quise tener para utilizar todos los días”, detalló. “Por ejemplo, herramientas de evaluación, muchas comodidades en la sala de kinesiología y un gimnasio enorme. Está todo dado, lo único que debo hacer es enfocarme en mi trabajo”, señaló.
“Siempre fui una persona que siguió estudiando muchísimo, me fui perfeccionando e hice posgrados y cursos. Pienso que nunca sabemos lo suficiente, tengo la mentalidad de que falta saber algo más y de que hay que estar a la vanguardia de los conocimientos”, especificó Ignacio. “Mi filosofía en la forma de ver la rehabilitación es muy alta. Soy muy autoexigente y estoy constantemente tratando de superarme. Voy a poner en juego todo lo que estudié y daré lo mejor de mí para cumplir con la función y seguir manteniéndome en el alto nivel”, justificó.
La pasión con que lleva adelante su profesión hace que la distancia con los seres queridos se note un poco menos o pase algo desapercibida. “El apoyo familiar es lo que siempre me sostuvo, principalmente el de mi novia Victoria. Ella es un sostén muy grande, siempre me acompañó en los momentos buenos y en los complicados, como nos sucede a todos en nuestros trabajos”, espetó. “Sufro mucho el desarraigo, estoy siempre entre eso y la ilusión por mi trabajo, pero mi familia y mis amigos me brindan el respaldo para sostenerme”.
A la hora de hablar de su objetivo laboral, Nacho tiene un horizonte claro. “Mi proyecto es desarrollar mi sistema de trabajo. Quiero plasmarlo acá y que funcione. No me interesa tomar un protagonismo, sino que se destaque al área de rehabilitación por lo bien que trabaja”, manifestó. “Es un sistema relacionado con las ciencias del movimiento y del deporte, y la terapia manual. Además, inculco mucho sobre los hábitos de alto rendimiento y el trabajo invisible que el jugador debe perfeccionar, como la calidad del sueño, estrategias de recuperación y otras variantes que hacen que se recupere mejor y más rápido”, añadió.
“Nos propusimos que el sistema se destaque y estemos en la élite de las áreas de rehabilitación del fútbol mexicano. Buscamos que el servicio de kinesiología de Santos Laguna esté a la vanguardia, recupere a los jugadores de forma óptima en el menor tiempo posible, y prevenga lesiones para que ellos estén disponibles”, aseveró, y enfatizó: “Mi misión, la que vuelco al equipo de trabajo, es que todos tenemos que aportar mucho más de lo que veníamos aportando, y vamos a doblegar esfuerzos para conseguirlo”.
