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Palos en la rueda: el piloto roldanense Darío Acuña no pudo finalizar la carrera en la primera fecha del rally santafesino

Había comenzado muy bien, pero una lomada le agujereó el tanque de nafta. Pese al arduo trabajo de su mecánico, el equipo debió abandonar. Igualmente, se enfoca en la segunda fecha.

El rally santafesino volvió a poner primera y Darío Acuña tuvo su primera prueba de fuego en el 2026, tras el período de descanso. A bordo de su auto, el piloto roldanense había tenido un gran comienzo en la competición que se realizó en Cañada de Gómez, aunque una serie de percances le trastocaron los planes. Si bien hizo todo lo posible para seguir en carrera, debió abandonar antes del cierre por una falla del vehículo. De todas formas, sigue mirando hacia adelante y, a partir de ahora, se focaliza en la segunda jornada.

“Había autos, motos, UTV y cuatriciclos, por lo que la primera fecha fue un desafío muy grande. Participaron muchos equipos pero, como dicen por ahí, en la cancha se ven los pingos”, describió el corredor local al comienzo de la charla con El Roldanense. “Probamos el auto, sabíamos que podíamos estar adelante y, como siempre, le dimos a fondo para estar en el pelotón de punta. Los caminos eran muy rápidos, con curvas muy amplias y lugares complicados, pero nunca aflojamos”, contó, ya de vuelta en Roldán.

El arranque del día sábado fue muy bueno. Alternaban entre el tercer y cuarto puesto, cuando se encontraron de frente con el primer obstáculo. “Faltando dos kilómetros para terminar, agarramos un lomo muy fuerte. Unas piedras nos pegaron en la salida del múltiple de escape, que se salió. El caño pegó en el tanque de nafta y lo agujereó”, señaló. La falla los dejó fuera de competencia, pese a que aún no estaba dicho la última palabra. “Nos dio mucha bronca, aunque teníamos que llegar al parque de asistencia para ver qué hacíamos”, añadió.

Acuña no quería seguir, y el trabajo de su mecánico Franco fue titánico para que existiera otra oportunidad. “Desarmó todo y reparó el tanque soldándolo. Colocamos otro caño de escape y terminamos a eso de las 23 horas, para presentarlo y seguir corriendo el domingo”, recordó Darío. “Salimos a terminar el rally, ya que el día anterior nos habían recortado mucho tiempo. Con mi copiloto Damián decidimos ver cómo estábamos, y lo lindo fue que pudimos ganar dos de las cuatro etapas que faltaban. Quedamos re contentos”, esgrimió.

De cualquier manera, el golpe del día anterior había hecho mella en el vehículo roldanense. “No pudimos terminar la carrera porque el auto tenía una falla. Era la parte más rápida y, para no complicar a los otros corredores, decidimos abandonar” pronunció, a la par que agradeció el apoyo de su copiloto Damián, su familia, los sponsors y el arduo trabajo de su mecánico, a quien “siempre lo hago laburar mucho”, comentó. Y se envalentonó para el devenir del rally en el futuro cercano: “Lo positivo es que vamos a seguir mirando hacia adelante”.