La histórica casa de decoración roldanense que se mudó y abrió sus puertas en una galería comercial del centro
Luego de 23 años situados por calle San Martín, El Recreo se trasladó a la Galería Alberdi y mantiene su esencia. “No es un giro brusco, sino una evolución natural”, contaron.
Tras más de dos décadas emplazado en la avenida San Martín, la histórica casa de decoración El Recreo se mudó al Paseo Alberdi y ya cortó cintas de su nuevo espacio. Más allá del cambio de ubicación, el local mantiene su naturaleza y la tradición que lo llevó a transformarse en un sitio singular de la ciudad, por la variedad y calidad de artículos que ofrece. El matrimonio que es dueño del negocio desde su apertura aseguró que la mudanza representa un eslabón más dentro de su evolución comercial.
“Después de muchos años, exactamente 23, sentimos que ese ciclo ya estaba cumplido. Teníamos ganas de renovarnos, de cambiar de aire, pero sin dejar de ser quienes somos”, contó Marta Feldman, una de las titulares del local, a El Roldanense. “Este nuevo espacio nos permite eso: seguir creciendo, cómodos, manteniendo la esencia de siempre”, destacó junto a su esposo, antes de posar para las fotos en el frente del nuevo local. En sintonía, transmitieron su alegría por llegar a un espacio comercial que “está en crecimiento”.
Tal como contaron ambos, allí “se puede encontrar un poco de todo, pero sobre todo cosas con identidad”. Trabajan con decoración, artesanías, mates, cuchillería, talabartería en general, tejidos, mantas, bijouterie en platería 925 y acero. También cuentan con indumentaria criolla, otros elementos como portaretratos, cinturones, alpargatas, cajas de té, copetineros de alpaca, y mucho más, dentro de un amplio espectro de artículos. “Siempre buscamos productos que tengan calidad y un trabajo detrás”, contaron a dúo los dueños.
Desde comienzos de siglo hasta estos días, El Recreo supo erigirse en un comercio de renombre. “Es un lugar que fue creciendo con el tiempo y con la gente de Roldán. Muchos clientes llegan por algo puntual y se quedan porque sienten que es un espacio cercano, con historia y alma”, expresaron. “Con la mudanza, tenemos pensado generar cosas nuevas. El cambio nos da ganas de probar, de repensar el espacio y la manera de mostrar lo que hacemos. No es un giro brusco, sino una evolución natural de un lugar que siempre estuvo en movimiento”, aseguraron.

