2 de julio de 2018

A un mes de reabrir, merendero de Villa Flores debió duplicar las raciones La demanda se incrementó notoriamente porque “la gente no llega a fin de mes”, dice Mercedes, el alma máter del lugar. Qué necesitan y cómo colaborar.

El merendero de Mercedes reabrió el 21 de mayo sus puertas para brindar la copa de leche a unos 25 chicos de Villa Flores. A un mes y unos días de aquel momento, hoy son 48 los pibes que asisten al lugar a quienes no sólo se les da la merienda sino que se sumó una comida para que coman allí o se lleven a sus casas.

“Las familias se quedaron sin trabajo y el que toma empleados paga una miseria y la gente no llega a fin de mes”, evaluó en diálogo con El Roldanense Mercedes Retamosa, creadora y alma máter del lugar en el cual sobra corazón y ganas de ayudar pero hacen falta desde alimentos hasta utensilios de cocina.

Es que esta realidad que atraviesa el merendero local no es ajeno a lo que sucede a nivel nacional. Según datos del informe anual que presenta la Universidad Católica Argentina (UCA) sobre la situación de la infancia, uno de cada tres chicos argentinos se alimenta en comedores escolares o comunitarios.

“Arranqué con 25 chicos las copa de leche y hoy tengo 48”, dijo Mercedes y estimó que esa demanda se incrementará en los próximos días: “Ahora en vacaciones de invierno calculo que van a venir más porque los otros comedores cierran. Acá se trabaja de lunes a viernes”.

“Me siento contenta porque se acuestan con una leche y un plato de comida caliente”, no se cansa de repetir la mujer. El lugar se sostiene con la ayuda de vecinos y la solidaridad de los roldanenses, tal como fue el caso de los chicos locales de River y la banda funense de Boca que días atrás acercaron casi 500 kilos de alimentos. Sin embargo, nunca es suficiente y son innumerables las necesidades.

“Lo que más me falta es la carne”, detalló Mercedes y enumeró: aceite, puré de tomate, sal, verduras, carne, pan, son los insumos que también escasean y que son esenciales para las viandas. En cuanto a otros materiales, son necesarios cubiertos, platos, sartenes, colador, cucharón grande y “alguna estantería para poner las cosas”.

“Lo que más necesito es un contrapiso de cemento porque tenemos piso de tierra”, sumó como prioridad. El lugar funciona en Larrea 1255 y allí se pueden llevar donaciones.